Cuba es puntera en estudios clínicos para distintas enfermedades

En el contexto del VI Taller Internacional de Diseño y Con­duc­ción de Ensayos Clínicos, que concluye este viernes en el Palacio de Con­ven­ciones de La Habana, Hernández Rodríguez remarcó que el 67 por ciento de esos estudios está dedicado al tratamiento de diferentes afecciones en el cáncer, en distintas localizaciones de esta enfer­medad maligna, fundamentalmente con vacunas terapéuticas de instituciones de punta de la biotecnología cubana.

El especialista subrayó que se incluyen también al­gunas enfermedades, como son las cardiovasculares, neurológicas, y der­ma­to­lógicas; pero los esfuerzos se centran fundamentalmente en el cáncer, porque este se encuentra junto a las patologías del corazón entre las primeras causas de muerte en el país.

Sobre la reciente aprobación del desarrollo de un ensayo clínico en Es­tados Unidos para la vacuna CIMAVAX contra el cáncer de pulmón -ya aprobada en la isla caribeña-, el director del CENCEC que este tiene el objetivo de ver si el fármaco cumple la misma expectativa, eficacia y seguridad de los ensayos que se obtuvieron en la mayor de las Antillas.

En 25 años de trabajo esta institución acumula numerosas fortalezas, destacándose el haber realizado más de 150 ensayos clínicos de 28 productos de la biotecnología y de la industria químico-farmacéutica cubana en más de 25 indicaciones, entre ellas el cáncer, pe­ro de igual modo en otras como el vitiligo o las enfermedades del corazón. En ese sentido, sobresale la estreptoquinasa recombinante, la cual produjo una disminución im­portante de la mortalidad por infarto del miocardio.

Otro de los logros es contar con el registro cubano para los ensayos clínicos, el cual le da transparencia a esta actividad, además de ser el primer registro en español y latinoamericano aprobado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El CENCEC aplica un sistema de formación de postgrado en la temática de ensayos clínicos, que comprende cursos, di­plomados y maestrías, lo cual representa una ventaja, pues pocos países lo tienen.

«Estamos trabajando con diseños novedosos para tratar de que se aprueben productos biosimilares. Es algo nuevo en el mundo, pues teniendo en cuenta que el producto original es demasiado costoso para la terapéutica de los pacientes, y un mes de tratamiento para el cáncer por ejemplo puede superar los 30 000 dólares por enfermo, Cuba está entre el reducido número de naciones que estudian los biosimilares para desarrollarlos», agregó el directivo.

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