Juristas cubanos evocan alegato de autodefensa pronunciado por Fidel Castro

En ese inmueble patrimonial, antiguo Palacio de Justicia, comenzó el 21 de septiembre de 1953 la causa 37, seguida a los jóvenes revolucionarios que tomaron parte en el asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de ese año bajo el liderazgo del entonces novel abogado.

El edificio fue también uno de los tres objetivos principales de la audaz acción, junto a la segunda fortaleza militar del país -cuartel Moncada- y el hospital civil Saturnino Lora, los tres situados muy cerca y en una de las alturas del centro histórico urbano.

Como una maniobra para sacar de la audiencia a Fidel por el temor a sus demoledores argumentos, el régimen de Fulgencio Batista alegó una supuesta enfermedad y se decidió juzgarlo aparte, casi un mes después, en la pequeña Sala de Enfermeras del nosocomio.

Fue entonces que el defendido pronunció su discurso, devenido documento programático de la Revolución con el reflejo de los males del subdesarrollo económico y social, la explotación descarnada de la fuerza de trabajo, el desempleo, la insalubridad, la corrupción y otros males republicanos.

«La historia me absolverá» fue la frase con la cual el jurista cerró sus argumentos, con la convicción de la justeza de las ideas que los llevaron a enfrentar la muerte en los muros del cuartel Moncada y de que a pesar de las posibles condenas, el devenir de la Patria lo liberaría de culpabilidad.

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Valor jurídico y político de La Historia me Absolverá

Fuentes: CMKC, PL, Twitter / Editor: Conrado Vives Anias 

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