¿Oficio? ¡Salvar vidas!
Salvar vidas es el “oficio” más hermoso desde que surgió la especie humana. Es por eso que, cuando uno conoce a personas que le ponen, además del talento y la experiencia, el corazón para sacar del “hueco” a alguien y devolverle la felicidad de seguir compartiendo un espacio pequeñísimo en el mundo terrenal, es que aquilatamos la incómoda posición de estar acostado al filo de una navaja.


Los anales de la historia marcan a marzo de 1895, como uno de los meses más proliferos e importantes en la producción epistolar de