La perniciosa sobreadjetivación
Una de las tres palabras que sirven como título a este escrito constituye claramente un neologismo. Puede que a la cuestión de los neologismos pueda dedicarle un análisis futuro porque, a ciencia cierta, debemos evitarlos en la radio tanto desde el punto de vista noticioso como en sus otras funciones. Lo cierto es que me pareció necesario usar el término para explicarme mejor; esto, contra toda paradoja que pueda parecer.


José Ignacio López Vigil, ha sido un estudioso de la radio comunitaria, fundamentalmente en América Latina, y la define de la siguiente manera: “Cuando una radio promueve la participación de los ciudadanos y defiende sus intereses; cuando responde a los gustos de la mayoría y hace del buen humor y la esperanza su primera propuesta; cuando informa verazmente; cuando se estimula la diversidad cultural; cuando la mujer protagoniza la comunicación y no es una simple voz decorativa o un reclamo publicitario; ésa es una radio comunitaria”.