Anónimos que sanan la mente y el alma
Durante toda la etapa de enfrentamiento a la COVID-19 en Cuba varios profesionales avileños han acompañado a nuestro pueblo en la atención psicológica a través de la línea de ayuda confidencial 103, de los medios de comunicación, en visitas a los propios centros de aislamiento y a hospitales. La orientación a personas con manifestaciones psicológicas inició en Ciego de Ávila mucho antes de que se estableciera en el país el programa PSICOVIDA.


Por aprobación de la Unión de Jóvenes Comunistas se entregó la distinción nacional “Jóvenes por la Vida” a 32 voluntarios tuneros de la Cruz Roja que combaten el nuevo coronavirus en zonas rojas, centros de aislamientos, pesquisas activas, en comunidades vulnerables, atención a casos sociales y al adulto mayor.
Son jóvenes de muchas naciones del mundo, o mejor, cubanos nacidos en otras tierras, como los llamara Fidel; han transitado más de cinco años en universidades villaclareñas y hoy agradecen a Cuba; un país que aún con muchas limitaciones materiales, los formó como excelentes profesionales y les protegió su salud, en medio de una pandemia que recorre el orbe.
Ellas y ellos son una pequeña representación del contingente Centenario por la vida, creado este sábado en la universidad de Ciencias Médicas José Assef Yara de Ciego de Ávila.
El aislamiento de 38 niños con sus madres en el centro Roberto Zamora Machado, del municipio de Morón, todos contactos de otros dos infantes positivos a la COVID-19, pone a prueba la capacidad de galenos y personal de apoyo para complacer los deseos de los pequeños a pesar de la complejidad de la situación.