No hay magia, sino servicios especiales para la manipulación
La maquinaria de manipulación perfectamente engrasada del capitalismo, cuenta hoy día con recursos que serían un sueño en manos de los Joseph Goebbels del pasado; el desarrollo de las tecnologías y de internet ampliaron hasta el infinito las posibilidades para actuar sobre la conciencia de los seres humanos.


La Casa de las Américas, con sede en esta capital, denunció este domingo la violencia contra la mujer en la región, reclamó una mayor equidad de género y mencionó desafíos de las féminas ante la COVID-19
Única, irrepetible, insustituible, la persona humana tiene un valor inconmensurable por los registros de contabilidad. Defenderla a cualquier precio, considerar su protección como prioridad absoluta, constituye la expresión tangible de la definición conceptual de justicia social. Implica no solo procurar la mayor equidad posible en la distribución de bienes materiales, sino también favorecer el acceso creciente al disfrute de una espiritualidad más rica, afirmación del respeto debido a la plena dignidad del hombre.
Los estragos causados por la pandemia de covid-19, así como la intensa temporada ciclónica del año pasado, incidieron en un drástico aumento de la cantidad de personas que sufren hambre y requieren ayuda humanitaria urgente en Centroamérica.
Desde La Bayamesa, de Céspedes, Castillo y Fornaris, escrita en 1851, hasta Me dicen Cuba, en la que Alexander Abreu insertó, en medio del son trepidante, las notas del Himno de Bayamo, la Patria ha sido cantada una, diez, mil veces, en sus más limpias y entrañables esencias. Porque un pueblo con música en el alma expresa su sentido de pertenencia en el arte que mejor lo representa.