Una burla bien organizada
Como bien es conocido, Estados Unidos es el país de los conceptos atípicos o, mejor decir, de las grandes contradicciones de definiciones aceptadas por el resto del mundo, dígase derechos humanos, libertades y democracia.
Sitio oficial de la Radio Cubana en Internet
Como bien es conocido, Estados Unidos es el país de los conceptos atípicos o, mejor decir, de las grandes contradicciones de definiciones aceptadas por el resto del mundo, dígase derechos humanos, libertades y democracia.
No queremos remedios, ni evasivas, ni términos medios, y mucho menos raquíticas limosnitas, como si debiéramos agradecer un gesto magnánimo. Lo que exigimos es que, definitivamente, se entierre el criminal bloqueo que mantiene Estados Unidos contra nuestro pueblo en oposición a toda norma legal y mucho menos moral.
Es muy común escuchar frecuentemente ideas como “país desarrollado” o “país en desarrollo”. Pero no sé por qué motivo se confunde o se atenta contra la verdad, porque, en el primer caso no se debe hablar de desarrollo cuando solo se analiza como un conjunto de rascacielos, muy lujosas tiendas y automóviles, como un insulto a grandes masas que aun viven debajo de los puentes o discuten un simple catre para pasar la noche.
Hace ya algunos años, al revisar muchos documentos, uno de ellos me brinda la posibilidad de arrancarle la piel al imperio mediante datos irrebatibles que expondré a continuación. Naturalmente, todo lo que detallaré obedece a una concepción del derecho, retorcido y repudiado por el mundo al que desprecian.
Es cierto, el mundo cuenta con un Consejo de DD.HH., lamentablemente parcializado de manera evidente, ya que “sus grandes preocupaciones” solo las tiene con aquellos países que no son, precisamente, del agrado del imperio como son los casos de Rusia y Venezuela, expulsadas del sacrosanto Consejo.