El asesino de los pueblos
El imperio no conoce límites en sus desmanes por imponer a toda costa el injusto mundo en el cual los únicos beneficiarios serían ellos, obviamente. Hoy, sin duda alguna, mantienen a esta humanidad al borde de una catástrofe sin posibilidades de recuperación.


Como estadista curtido, el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, sobresalió por su sentido de la urgencia y del diálogo. Esas virtudes las demostró con creces en las tres reuniones sostenidas en junio de 1961 con importantes artistas y escritores en la Biblioteca Nacional José Martí.
La frustración del gobierno de Donald Trump crece por días ante las enormes dificultades internas, económicas, políticas y sanitarias; el resultado de las encuestas que favorecen al Partido Demócrata, a cinco meses de las elecciones presidenciales, y los fracasos por impedir el incremento de la colaboración médica de Cuba con el mundo.
Claro que sí, porque sería tonto aplicar curita de esparadrapo a una gran herida de bala, cuando lo que realmente se necesitaría es una profunda y compleja intervención quirúrgica para eliminar la posibilidad de la muerte; intervención, naturalmente, que necesariamente pasará por peligros y sufrimientos pero imprescindibles para lograr que el paciente vuelva a la vida.
Este 19 de junio se cumplieron 155 años que los afroamericanos esclavos de la ciudad texana de Galveston fueron informados que eran libres. Desde entonces la fecha devino celebración en los Estados Unidos de Norteamérica. Conocida popularmente en ese país como Juneteenth, es la fiesta anual que conmemora desde el siglo XIX el fin de la esclavitud en los Estados Unidos.