Sufre más quien se va

Hace rato salí de mi pueblito. Fue un salto desde Pinar del Río hasta La Habana, un tramo de unos ciento veintiséis kilómetros aproximadamente. Lo hice por una cuestión de superación profesional, y luego se convirtió en algo personal. Por todo lo que ha llevado ser un pinareño radicado, alquilado en la capital cubana, me he convertido en un extranjero nacional.

Sufre más quien se va Leer más

Raúl Roa García, un revolucionario siempre joven

En la Generación del 30 sus compañeros le conocían como El Flaco. Al principio, cuando niño, era solo Raulito. Luego, en el colegio, le llamaban simplemente Roa. Ya en la universidad sus condiscípulos lo recordaban muy parecido al autorretrato que él mismo le describió una vez a un periodista: larguirucho, flaco, intranquilo, boquigrande, orejudo, ojillos soñadores con relumbres de ardilla, a veces melancólico, jocundo casi siempre, lenguaraz a toda hora y más peludo que un hippie.

Raúl Roa García, un revolucionario siempre joven Leer más