José Antonio Echeverría: un camino trazado por la sangre joven
La juventud, ese momento álgido en la vida humana, entraña aires de renovación, vigor y esperanzas que bien podría sugerir la breve existencia del cubano José Antonio Echeverría Bianchi, líder estudiantil asesinado durante una acción heroica para ajusticiar al dictador Fulgencio Batista.
Los sucesos del asalto a la emisora Radio Reloj y el ataque al Palacio Presidencial, aquel miércoles 13 de marzo de 1957- hace ya 59 años-, dejaron una valiosa lección acerca de la pujanza insuperable de las nuevas generaciones inconformes ante la permanencia de un régimen brutal.


Desde hace tres jornadas un mar de jóvenes inquietos, anhelantes y decididos a conquistar su sueño musical abarrota los alrededores de la sala teatro “José Joaquín Palma”, de la ciudad de Bayamo, sitio donde se realizan las primeras audiciones para el espectáculo musical de la televisión cubana “Sonando en Cuba”.
Fueron días inolvidables aquellos del 10 al 18 de marzo del 2006. En la antigua provincia Habana (hoy Artemisa y Mayabeque) celebrábamos una nueva edición del
En 1958 la ofensiva revolucionaria contra la tiranía batistiana era ya incontenible. Las ciudades arreciaban en la lucha urbana, y el centro dirigente de la Sierra Maestra, comandado por Fidel Castro, contaba con autoridad y prestigio a toda prueba.
«Sigo contigo, puesto que sigo con tu padre, que te sacó al mundo de su corazón, y te llevo en mí, con tu gracia y tu virtud, como si fueras el hijo mío. Nunca seré indigno de que me quieras, y tengo por honor entre los honores el de haberte inspirado cariño».