30 de abril de 1971. Fidel clausura el Primer Congreso Nacional de Educación y Cultura, en el teatro de la Central de Trabajadores de Cuba, en La Habana.

Señala que el Congreso se ha caracterizado por su magnífica organización, su extraordinario trabajo previo —que comenzó desde la base—, por la seriedad de los análisis y las discusiones, por la profundidad de los debates y por el extraordinario espíritu de trabajo.

“Y como resultado de ese trabajo se ha logrado, lo que puede calificarse de , un magnífico programa educacional para nuestro país, es decir, para esta etapa de la Revolución. 

Destaca que en ese Congreso se discutieron incontables cuestiones, se presentaron cientos de ponencias y miles de recomendaciones, y que muchas de las materias analizadas fueron objeto de apasionados debates, sobre todo todas aquellas que tenían que ver con las técnicas, con los métodos, las evaluaciones y problemas prácticos, pero que en cuestiones ideológicas, revolucionarias y políticas hubo una posición firme, sólida, unánime, monolítica.

Fidel también reflexiona ante los educadores cubanos:

“Para nosotros, un pueblo revolucionario en un proceso revolucionario, valoramos las creaciones culturales y artísticas en función de la utilidad para el pueblo, en función de lo que aporten al hombre, en función de lo que aporten a la reivindicación del hombre, a la liberación del hombre, a la felicidad del hombre”. 

Nuestra valoración es política.  No puede haber valor estético sin contenido humano.

En 1996 en esta fecha de 30 de abril Fidel habla en el Palacio de Convenciones en el acto de clausura del décimo séptimo Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba.

Se dijeron cosas muy certeras y profundas cuando se expresó aquí que no era un Congreso de los trabajadores por cuota de poder o por el poder, sino un Congreso de los trabajadores en el poder.

En el 2007 Fidel elabora la Reflexión titulada Lo que se impone de inmediato es una revolución energética. Enfatiza:

Lo que se impone de inmediato es una revolución energética que consiste no solo en la sustitución de todas las luminarias incandescentes, sino también en el reciclaje masivo de todos los equipos domésticos, comerciales, industriales, transporte y de uso social, que con las tecnologías anteriores requieren dos y tres veces más energía.

Al año siguiente escribe la Reflexión  Una prueba de fuego. Se refiere a la situación en Bolivia y los planes imperialistas que pretenden desintegrar a dicho país.

La consigna del imperialismo es castigar y deshacerse de Evo. Es el momento de la denuncia y la verdad.

Y el 30 de abril del 2009 redacta la Reflexión titulada El día de los pobres del mundo. Recuerda cómo surgió la celebración del Primero de Mayo como Día Internacional de los Trabajadores. También expresa al tratar sobre la situación que padece el mundo:

“Hoy el planeta se debate entre crisis económicas, pandemias, cambios climáticos, peligros de guerras y otros problemas concurrentes. La tarea política se vuelve más compleja, y existen todavía los que se hacen ilusiones de que los pueblos pueden ser manejados como títeres”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *