En Holguín: La novia del aire

La obra de Ediciones Holguín (2004) es un novedoso texto, uno de los pocos publicado en Cuba sobre la historia del medio de comunicación social, que se acerca al quehacer radiofónico como patrimonio cultural de la historia local y regional.

El libro está estructurado – internamente – en 86 páginas, con una introducción necesaria, donde se realiza un acercamiento a la invención de la Radio y sus manifestaciones en la Isla. Cuenta con cuatro capítulos, donde se aborda de manera lógico -histórica las más trascendentales acciones desplegadas desde la década del 30 hasta nuestros días. Una cronología de los más significativos hechos históricos acaecidos en la emisora provincial y en sus similares radios comunitarias de los municipios. Un índice de nombres, que relaciona importantes personalidades del quehacer radial y la indispensable bibliografía consultada.

A modo de demostrar la relevancia que adquirió la Radio en Cuba, en la introducción del libro se ejemplifica – de forma sucinta – la trascendencia social, económica y cultural del medio de comunicación, cuyos años iniciales allá por la década del 30 del siglo XX convirtió a la Mayor de las Antillas en el el cuarto país del mundo y el primero de América Latina que mayor cantidad de emisoras poseía, detrás de los Estados Unidos, Canadá y la extinta Unión Soviética.

La ciudad de Holguín, no quedó al margen del desarrollo que se alcanzó en Cuba. Los radio-aficionados compraron e inventaron en 1923, los primeros radiorreceptores para comunicarse con homólogos del país y en el extranjero, y hasta llegaron al atrevimiento de crear pequeñas programaciones con aficionados al arte.

La Radio comercial llegó a la Ciudad de los Parques en 1930, después de haberse establecido en La Habana y Santiago de Cuba, teniendo como sede al Hotel Telégrafo, donde se estableció la Emisora CMKF – séptima de la provincia de Oriente, después de las seis creadas en Santiago. La inauguración se produjo el 2 de septiembre del año 1930 con las palabras de un funcionario de la alcaldía, el comentario deportivo de las peleas de boxeo que se avecinaban y con un programa cultural de lujo, con lo que más valía tenía en la música holguinera.

La instalación de la Radio no tuvo un gran éxito debido a las consecuencias de la crisis económica de 1929, la deprimida situación del mercado y el no apoyo de los hombres de negocios y de los partidos políticos de la época. El ingeniero Góngora y sus hijos la compraron teniendo como móvil la afición de él y de sus descendientes a la música. A pesar de darles pérdidas, la mantuvo porque sus gastos podían ser solventados con otras actividades lucrativas.

En 1938 se construye la sede fija de la emisora – en los altos del edificio de Arias a esquina Manduley – y era operada por la propia familia, que en los inicios creó una programación limitada a 3 horas por el día y cuatro en la noche, donde predominaba la música grabada. Con el transcurso del tiempo, la programación fue enriqueciéndose con programas para el hogar, noticieros, concursos y presentaciones en vivo de músico, orquestas y poetas. Los noticieros y concursos fueron recursos para atraer audiencia.

Es digno destacar, que independientemente a que la familia Góngora era de clase pequeño- burguesa, instauró varios programas de utilidad social y de carácter patriótico dedicados a Martí, Maceo y Calixto García. Poco a poco la Radio dejó de tener un carácter estrictamente de entretenimiento y comercial, para incluir funciones educativas, instructivas, informativas y de formación de valores ciudadanos. La emisora en múltiples oportunidades también fungió como portadora de demandas del pueblo en temas de salud, higienización y urbanización.

Entre 1933 y 1936 se introducen en la programación la «Hora evangélica», con temas religiosos y posteriormente aspectos hogareños de recetas de cocina y programas dedicados a la historia y vida de los pueblos cercanos a la ciudad. Por esta época también se inician los comentarios de corte político.

En el aspecto informativo, el noticiero surgió en 1935 y se mantuvo en el aire por espacio de 25 años. Este noticiero poseía una gran inmediatez en temas de carácter internacional, debido a que su dueño escuchaba en horas de la noche emisoras de los Estados Unidos y traducía las informaciones para convertirlas en noticias frescas en las primeras horas de la mañana del día siguiente.

Un hecho importante que llega hasta nuestros días, es la inauguración por Manuel Angulo Farrán – el 1 de agosto de 1936 – de la CMKO que desde sus inicios se le llamó «La emisora del pueblo» debido a que se dedicó por entero a divulgar los más anhelados intereses de los trabajadores, campesinos y estudiantes. No obstante, Angulo se vio en la obligación de transmitir propaganda comercial, y dar espacio a los partidos tradicionales, para poder asumir el pago de la electricidad, los impuestos y el salario a los trabajadores de la planta. Su programación recorría más de 12 horas de transmisiones, desde las 9.00 am, hasta las 10.00 pm.

La inauguración de plantas de Radio no sólo fue exclusividad de la ciudad de Holguín. En Banes, en 1922, la Oficina del Central Preston, ubicó una radio con el objetivo de comunicarse con otros países y a la vez servía para divulgar resultados de peleas de boxeo profesionales y noticias desde New York.

En 1935 – el 8 de enero – se inauguró la Estación «Santiaguito» y el 18 de septiembre la CMKX, «La voz de Banes», ambas estimuladas por el próspero comercio que existía en la región y la influencia que tenía la compañía norteamericana United Fruit Company en la economía y la sociedad.

En las transmisiones se concibieron programaciones de hasta 12 horas: con música, informaciones, y programas de participación popular que se hicieron muy de modas después de 1938 en que se instauró en CMQ «La Suprema Corte del Arte». De estas emisoras y de las de Holguín, surgieron participantes en el programa de CMQ. En estas programaciones se inician los programas infantiles y dramatizados.

La década del 30 destaca por la inauguración de las primeras emisoras radiales, el inicio de la variedad en las programaciones y los intentos de las búsquedas de ganchos para atraer la atención del aumento de la audiencia.

En los años 40 es eminente la consolidación de la radio como principal medio de comunicación, determinada por el surgimiento de los grandes monopolios radiales como RHC – Cadena Azul, CMQ y Unión Radio. Todas ellas crearon filiales en las principales ciudades del país, y Holguín no quedó al margen. La audiencia se multiplicó – con creces – y la presencia de los magnates económicos y de la política se hacían más frecuentes ante los micrófonos y patrocinando publicidad.

Holguín, que poseía la segunda población de un municipio en Cuba, su estratégica posición geográfica y el auge económico, comercial y artístico eran determinante para que la RCH, instalara en 1940 un estudio, secundada por las otras emisoras nacionales.

La Emisora CMKO, que desde sus inicios tenía principios parecidos a la MIL DIES, de apertura a las necesidades del pueblo, inició la transmisión de cine-teatro, experiencia novedosa que gustó mucho, a la manera de radiar películas. Destaca la audiencia que tuvo un programa dedicado al Partido Socialista Popular de corte denunciante a los atropellos y el noticiero que conducía el propio Manual Angulo con un marcado carácter político, de igual manera fue la vía ideal para divulgar las ideas del Partido Ortodoxo. Por primera vez se radiaron dos radio novelas escritas por holguineros.

La CMKF, se consolidaba como emisora, con un nuevo edificio, las mejoras técnicas y una acústica insuperable. Se mantiene las denuncias y demandas populares sobre le acueducto, el alcantarillado, la pavimentación de calles, la construcción de la carretera Gibara – Holguín y la crítica a los males planes de estudio.

En la década de los cuarenta no sólo se desarrolló la radio desde posiciones técnicas, también en la incorporación de los dramatizados a la programación y en el empleo de temas políticos, como denuncias y reclamos. Aquí destaca sobre manera, la labor revolucionaria de los jóvenes revolucionarios Manuel Angulo y Reynerio Almaguer, uno desde los comentarios político y el otro desde un programa dedicado a los campesinos.

La radio también se convierte en una gran escuela de todas las funciones artísticas y técnicas, surgiendo los grupos de dramatizados y una gran cantidad de personalidades de la provincia que fueron hacer carrera en la capital como: el locutor Ibrahim Urbino, el autor Romilio Márquez y el cantante Tito Álvarez.

Los años 50 fueron los del esplendor de la radio en Cuba y en Holguín, determinado por una feroz competencia – entre ellas, que se medía con la introducción de los surveys, método que permitía conocer el nivel de audiencia y favoritismo de los radioyentes. Esta competencia condicionaba constantes mejoras tecnológicas y la constante perfección de la programación con el empleo de artistas locales, nacionales y extranjeros. Las emisoras locales, se pudieron escuchar más allá de los límites territoriales y surge en 1951, una nueva con el nombre de Radio Holguín (CMKT).

Las encuestas o surveys – que daban las pausas en la competencia – generaron todo tipo de iniciativas culturales que rebasaron los límites de los estudios radiales, tales como: creación de una sala-teatro, de conjuntos musicales, desfiles artísticos y la creación de un espacio dedicado a la radio en el «Periódico Norte».

A partir del golpe de estado de Fulgencio Batista – en 1952 – muchas voces dignas se escucharon en sus micrófonos, sobre todo en la CMKO de Manuel Angulo, que junto a Reynerio Almaguer y Pedro Díaz Coello realizaron una ardua labor a favor de las clases explotadas. En la propia emisora CMKO, varios trabajadores realizaron acciones a favor del movimiento 26 de julio en sus propias instalaciones. Tanto la CMKO como la CMKF, fueron cerradas en varias oportunidades y tiroteadas por el ejército, debido a sus labores conspirativas, así como sus noticieros fueron censurados, a pesar de dar espacios a las diferentes direcciones de los partidos políticos tradicionales.

Por estos años surgieron otras emisoras: la reapertura de Radio Banes, Radio Norte y dos nuevas en Las Tunas y Baracoa, con personal y presupuesto holguineros, destacándose el aporte de importantes artista a la cultura nacional como Franco Carbón, Mario Limonta, Félix González y Yolanda Guillot.

En las zonas de operaciones del Ejército Rebelde, se instalaron varias emisoras y plantas radiales, que tenían como objetivos intercambiar informaciones entre los mandos, transmitir mensajes, partes de guerra, informar a la población sobre las victorias y dar a conocer los crímenes de la dictadura y llamar a la desobediencia y la realización de acciones contra el enemigo.

Entre las emisoras fundadas se pueden enumerar:

• Llano Rebelde.

• Radio Comandante Andrés Cuevas (R.C.A.C).

• Radio Cuarto Frente Simón Bolívar (R.4.S.B).

• Emisora de la Columna 32 José Echeverría.

• Emisora Dos Águilas Verdes (2. A.B) de un Pelotón de la Columna 14.

• R.4.S.B de la Columna 14.

Estas emisoras cobraron una mayor importancia debido a que las comerciales eran censuradas y que en 1958, no estaban al aire porque el ejército rebelde saboteó las torres de electricidad. La información rebelde era la que más escuchaba el pueblo.

La radio después del triunfo de la Revolución:

El júbilo vivido por el pueblo holguinero con el triunfo de la revolución – el primero de enero de 1959 – no pudo ser radiado por ninguna de las emisoras debido a que no tenían fluido eléctrico. Fue el 6 de enero en que se restableció la misma y con ella las transmisiones.

En noviembre de 1960, las emisoras de radio fueron intervenidas debido a que no pocas se dedicaron a criticar las leyes revolucionarias. En marzo de 1962, el Gobierno Revolucionario funda el ICRT (Instituto Cubano de la Radio y la Televisión), por lo que las cuatro emisoras que existían en la ciudad de Holguín fueron unificadas en una, con el indicativo CMDI Radio Angulo, nombre que ya había adoptado CMKO, desde el 1 de marzo de 1959.

A partir de 1964, se crea una programación nueva y variada que contenía programas educativos, culturales, musicales, informativos, dramatizados, de ciencia y técnica y otros para satisfacer las más variadas necesidades de la radioaudiencia. A partir de entonces, la radio pierde su sentido comercial y asume otras funciones orientadas a la sociedad y el oyente de manera individual.

Ya desde 1976, con la nueva división político-administrativa, Radio Angulo se convierte en planta matriz de la cadena de provincial de radio, que está conformada por varias emisoras municipales y estudios de radio, que a continuación se relacionan por su nombre y fecha de fundación:

• Radio Mayarí, 27 de agosto de 1968.

• Radio Banes, 25 de junio de 1969.

• La Voz del Níquel, 24 de julio de 1979.

• Radio Juvenil, 25 de julio de 1986.

• Radio Ecos de Sagua, 17 de diciembre de 1995.

• Radio Holguín la Nueva, 14 de marzo de 1997.

• La voz del Atlántico, 24 de febrero de 2001.

En el resto de los municipios se hallan los estudios radiales, conformados por pequeñas cabinas que amplifican la programación de la radio y cuentan con profesionales que en función de periodistas informan para diferentes programas informativos de la emisora provincial, divulgando el acontecer del municipio.

Existen también – en la provincia- un estudio de Radio Rebelde para divulgar las principales noticias de la provincia a nivel nacional e internacional.

Independientemente a que esta investigación aporta importantes y novedosos conocimientos sobre la radio en la Provincia Holguín, valdría la pena – y se agradecería – que continuara en el ámbito de las radios municipales y su integración en el sistema radial de la provincia, sobre todo sin dejar de tener en cuenta, la función comunitaria y su importancia en los pueblos donde se instalaron.

No obstante – el acercamiento a la historia de la radio en Holguín – es un gran intento de recordar fechas, personajes, programas y hechos, que no podían pasar inadvertidos en más de 70 años de radio difusión. Es un modesto homenaje a los fundadores, a los que vivieron para la radio y los que hoy hacen radio.

Es válida la iniciativa y significativa su importancia, sobre todo cuando se trata de recopilar hechos histórico, que mucho pueden aportar a la radio en particular y a las carreras universitarias de comunicación social y periodismo, en general.

A manera de demostrar la importancia que adquirió la radio en Cuba, en la introducción del libro, se ejemplifica – de forma sucinta – la trascendencia social, económica y cultural del medio de comunicación, que en la década del 30 del siglo XX era en Cuba, donde con mayor fuerza se manifestó en Latinoamérica, al ser el cuarto país del mundo que mayor cantidad de emisoras radiales poseía, detrás de los Estados Unidos, Canadá y la extinta Unión Soviética.

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