Aniversario 65: El primer combate exitoso del Ejército Rebelde en Pino del Agua

El 17 de septiembre de 1957  bajo las órdenes del Comandante Ernesto Che Guevara, los integrantes de la Columna número 4, del Ejército Rebelde que se había creado unos meses antes, después del combate del Uvero, realizan de forma exitosa una emboscada a una compañía de soldados de la dictadura batistiana.

Esto ocurrió en la zona de Pino del Agua, situado en una elevación montañosa de 1632 metros sobre el nivel del mar en la entonces provincia de Oriente.

En la actualidad Pino del Agua forma parte del Consejo La Plata, del municipio Guisa en la provincia Granma.

Varios años después, el Che, tras el triunfo de la Revolución,  al escribir acerca de sus vivencias en la guerra revolucionaria en Cuba hizo referencia a cómo se planificó y se realizó esa acción.

En la revista Verde Olivo, en la edición correspondiente al 17 de marzo de 1963, salió publicado un trabajo suyo con el título “Pino del Agua”, en el que expuso: “El plan de Fidel era el siguiente: si había alguna guarnición pequeña, tomarla; en caso contrario, hacer acto de presencia y seguir él con su tropa para la zona de Chivirico. Nosotros debíamos quedar emboscados esperando el ejército batistiano que, en estos casos, inmediatamente venía para hacer una demostración de fuerza y disipar en el campesinado el efecto revolucionario de nuestra presencia.”

Según lo detallado por el Che, al caserío de Pino del Agua, llegaron el 10 de septiembre de 1957 los integrantes de las dos columnas que entonces tenía el Ejército Rebelde: la número uno directamente encabezada por Fidel y la cuatro dirigida por él.

Ya unos días antes, el 30 de agosto, se habían encontrado los miembros de las dos columnas y en ese contacto fue que surgió el plan de realizar en los días sucesivos una acción en la loma de Pino del Agua.

El Che precisó que la tropa rebelde ocupó el caserío de Pino del Agua y Fidel entonces dejó conocer su itinerario a la gente del lugar, “calculando que algo se filtraría al ejército.”
Y seguidamente expuso que mientras Fidel y los que formaban su columna siguieron avanzando por la zona montañosa los que integraban la columna 4 se quedaron emboscados en espera que los soldados de la dictadura se presentaran por dicha zona.

El Che especificó que estuvieron aproximadamente una semana emboscados pacientemente sin ver llegar a las tropas de la tiranía y que al séptimo día cuando estaba en el pequeño estado mayor donde se hacia la comida para toda la tropa emboscada, le avisaron que el enemigo se acercaba.

Y agregó: “Como en este punto hay subidas muy pronunciadas, aun antes de verse nada se oye el zumbido de los camiones trepando la áspera pendiente.”

El factor sorpresa y las condiciones del terreno ayudaron a los combatientes rebeldes a ocasionarles un revés a los integrantes del ejército batistiano.

En el trabajo publicado en “Verde Olivo” el Che señaló que la victoria allí lograda no fue más rotunda debido a una confusión que se produjo en el seno de los combatientes rebeldes, ante una supuesta orden de retirada.

Explicó que esto hizo perder el control de la gente y su ardor combativo, y que hubo poca decisión para tomar los vehículos, defendidos por pocos soldados, y que luego se expusieron innecesariamente quedándose una noche en el aserrío y que la retirada definitiva se produjo con bastante desorden.

Seguidamente manifestó: “Todo esto indicaba la necesidad imperiosa de mejorar la preparación combativa y la disciplina de nuestra tropa, tarea a la que nos dimos en los días siguientes.”

Este análisis demuestra cómo hasta de las acciones victoriosas el Che extraía las enseñanzas necesarias que le permitiesen ir perfeccionando, día tras día, la táctica militar a desarrollar y el aprovechamiento más cabal de los hombres a su mando, así como las condiciones del terreno donde tenían lugar los enfrentamientos con los soldados de la dictadura batistiana.

Cinco meses después de haber ocurrido el primer combate en Pino del Agua  tuvo lugar allí  un enfrentamiento de mayor envergadura.

Fue la batalla de Pino del Agua, dirigida directamente por Fidel, en la que se alcanzó una singular victoria.

Ello propició que en los días posteriores Fidel tomase la decisión de ampliar el radio de acción del Ejército Rebelde en la provincia de Oriente con la creación de nuevos frentes: el II identificado con el nombre de Frank País, dirigido por el Comandante Raúl Castro, y el III, el Mario Muñoz, dirigido por el Comandante Juan Almeida.

En Pino del Agua existen un obelisco de metro y medio de altura, con la tarja que indica que en este sitio se originaron el combate y la batalla citadas.

El obelisco se encuentra rodeado de un jardín  y todo el monumento ocupa un área total de 2 metros cuadrados de superficie.

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