“Empecé muy jovencita a hacer prácticas en la radio y me enamoré del medio”, confiesa la periodista, locutora y directora de programas, Bárbara Betancourt. La noticia del otorgamiento del Premio Nacional de Radio 2026 a la reconocida periodista es el complemento perfecto a casi medio siglo de entrega ilimitada al tiempo de la radio.
No esconde la emoción de sentarse frente a los micrófonos en un programa en vivo, como lo hizo durante tantos años, en la revista informativa Despertar con Cuba, en Radio Habana Cuba, la emisora que desde 1961 trasmite al mundo las verdades de Cuba en varios idiomas.
“Es una periodista brillante con una memoria fabulosa”, recuerda la periodista y realizadora, Isis María Allen. “Era una joven muy adelantada, una profesional innata, dirigió el equipo de reporteros de la emisora Radio Habana Cuba”, explica la periodista, Marianela Samper.
Original, creativa, locuaz, Bárbara Betancourt entendió que el camino de la radio sería el centro de su vida. En sus días iniciales en los estudios de Radio Habana Cuba coincidió con personalidades de la radio cubana como Ignacio Canel, Ángel Hernández o Lilia Rosa López.
Estudiosa y meticulosa en la preparación de sus trabajos periodísticos, se convirtió en un referente para sus colegas y las nuevas generaciones de periodistas. “Una mujer capaz de dar el frente a cualquier situación en una revista en vivo, en trasmisiones especiales ella demostraba su inteligencia y sus grandes conocimientos”, rememora el realizador de sonidos Alberto Arcos.
Bárbara ha sabido vibrar en el tiempo perfecto de la radio. Acompañó a Fidel Castro en muchos de sus viajes al exterior y supo contar con voz firme y verbo claro todos los detalles de sus encuentros con el dirigente sudafricano Nelson Mandela, el boliviano, Evo Morales, el brasileño Lula Da Silva y el venezolano, Hugo Chávez.
Narró a las audiencias dentro y fuera de Cuba, los detalles de la llegada de los restos de Ernesto Guevara al país, fue invitada a la Mesa redonda informativa de la radio y la televisión de Cuba cuando el caso del niño Elián González y continúa participando en ella.
Integró el equipo de prensa del General de Ejército Raúl Castro, lo que le permitió ser testigo de sus encuentros con el líder ruso Vladimir Putin, con el chino Xi Jinping, el estadounidense Barack Obama y el Papa Francisco.
“La radio me puso en el camino, me enamoró por permitirme llegar a todos, la gente puede hacer otra cosa mientras la escucha y Radio Habana Cuba fue donde me formé y aprendí casi todo lo que se puede hacer en la radio, me hice locutora, directora y los colegas que coincidieron conmigo en ese periodo son parte de este premio”, confiesa desde su casa en La Habana, Bárbara Betancourt.
“Éramos antes, los únicos que contactábamos con los públicos de otras latitudes, era la oportunidad de acercarnos a su historia para que conocieran a la verdadera Cuba desde la radio”, recuerda con nostalgia y rememora sus años en Radio Habana Cuba.
“Baby es esa gente todoterreno que puede viajar junto al líder máximo de la revolución o dialogar con campesinos y trabajadores de la industria. Los que somos más viejos, debemos de aprender de ella, seguirá siendo la jovencita aquella que llegaba al encuentro con el Comandante Fidel Castro con esa sonrisa y esa humildad que la distingue como persona y como compañera. Lleva muchos años trabajando en el medio y tiene cualidades excepcionales para merecer este premio”, destaca el también Premio Nacional de Radio, Manuel Andrés Mazorra.
“Una colega con una trayectoria extraordinaria al servicio de la radio, del pueblo cubano y de la Revolución”, defiende Yuzaima Cardona, Directora General de la Radio cubana. Reconoce en ella a un ser humano excepcional, una maestra del periodismo, con un acervo cultural extraordinario. «Una persona que he visto en trasmisiones de primer nivel disertar horas frente a un micrófono sobre temas de Cuba y del exterior», concluye.
El premio nacional de radio 2026 reverencia la entrega de una mujer al arte de la radio. El compromiso de Bárbara Betancourt con Cuba y la Revolución desafía cualquier limitación que impone la vida, su historia permanece unida a la de la radio cubana con una tradición de más de un siglo en el país.
Ella es de los seres que entienden los misterios del sonido. A golpe de entrega sin límites comprendió con toda la intensidad que exige, el tiempo de la radio, el universo de los sonidos que fascina al mundo.

