Carmen Solar y sus hijos de la Radio

En el universo que es la radio, no somos pocos los que el Día de las Madres, y el resto del año, veneramos a quienes como Isabel del Carmen Solar Montalvo, nacida en la hoy Habana Vieja el 8 de julio de 1927, durante más de 40 años dedicados a la radio, ha formado varias de nuestras generaciones de radiofonistas.

Su padre era un tabaquero de la fábrica Gener, que en 1933 trasladan a Güines, y para evitar los viajes diarios del padre, con su esposa e hijos se mudan allí, donde la madre con la noble vocación de maestra, instaló una escuelita de barrio donde enseñaba disciplinas artísticas; en Güines Carmen reconoce haber nacido culturalmente, pues a sus 8 años de edad, en 1938 se crea la emisora CMRT de Güines hoy Radio Mayabeque, que le abrió el micrófono, y donde se enfrentó por primera vez al público comenzando como aficionada, cantando con un extraordinario pianista de diez años de experiencia.

En 1945 regresan a La Habana, y matricula en la escuela de Artes y Oficios, donde se hace técnica en Química Industrial y fue condiscípula y se relacionó con Maité y Alberto Vera, Giraldo Piloto, Litico y Conchita García, todos los cuales reconocería después como magníficos actores, directores, compositores… pero entonces, tras las clases, se reunían en la azotea a descargar lo que cada cual hacía.

Con su madre se presentó en 1949 declamando versos costumbristas en un concurso de Radio Mambí de José Antonio Alonso y ganó el primer lugar, por lo que Alonso empezó a darle un cuarto de hora para declamar versos que ella seleccionaba, y así se inició sistemáticamente como profesional en la radio, donde conoció a Violeta Vergara, por quien entró en la Escuela de Televisión con Gaspar Pumarejo.

En 1953 es profesora de Educación Física, participó en otro concurso recitando Vuelto a triunfar, y se queda haciendo televisión; por su sugerencia Pumarejo, en 1954, creó un programa llamado Sepia Café, donde trabajó por mucho tiempo, y por el que actuaron prominentes figuras de la talla de Benny Moré, quien le suplicó que nunca apagara su sonrisa, con la que atrapaba tanto público; Bola de Nieve, Esther Borja, María de los Ángeles Santana, Merceditas Valdés y Martha Jean-Claude, entre otros… conoció a Ernesto Lecuona, con quien participó en recitales en los teatros Rex y en el Auditorium, haciendo semblanzas de María la O.

En 1960 se doctoró en Pedagogía, y en 1961 Julio Lot le asignó un programa infantil para que trabajara como animadora: se presentó a la prueba y fue escogida, ensayo que realizó en el set junto al gran actor Erdwin Fernández (pronto sería el trascendente payaso “Trompoloco”) y comienzan a trabajar juntos en El mundo de los niños, donde Carmen animaba, recitaba, cantaba, conversaba y dramatizaba con el simpático payaso, lo cual fue una gran escuela para ella entre 1961 y 1967.

En 1965 creó en Radio Rebelde el programa Aquí, amiguitos, coordinado con el Ministerio de Educación, donde escribía, conducía, dirigía y actuaba en el elenco artístico, mientras simultáneamente actuaba en otros programas de televisión educacionales, musicales, infanto-juveniles, cuentos, y en el espacio Horizontes.

En 1967 diseñó Reír cantando, que escribió y dirigió en Radio Rebelde para la programación de “La Edad de Oro”. Con Julio Lot reinició su trabajo en la radio, en dramatizados matinales y en las tardes hacía televisión, y pasó a Radio Progreso, “La onda de la alegría”, que confesaría a Yeris del Sauzal Francisco en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba según publicación del 8 de julio de 2021

es mi vida. Me forjó la creatividad que pensé no tenía (…) pude escribir, dirigir, actuar, hacer casi todo lo que se puede hacer en la radio (…) menos la parte de los técnicos que admiro, y que disfruto junto con ellos, y el trabajo de ustedes los periodistas, ¡Qué manera de admirarlos a todos!”

… Y comenzó integrándose a una escuela en la que Marta Jiménez Oropesa agrupaba  a las nuevas generaciones, donde aprendieron mucho pero sobre todo, amaron la radio.

En 1969 atendía a un grupo de pioneros en círculos de interés de locución e ideó hacer con esos mismos estudiantes un programa de radio, y fue el origen de su Corresponsal Rapilisto, que según describió a Sauzal, sigue siendo su vida, por el que pasaron más de 500 niños a través de todos los cuales se siente “repartida por el mundo”; muchos devinieron destacados escritores y actores, pero los que no, igual la reconocen y recuerdan sus valores con que ella les enriqueció sus vidas y amplió sin límites.

La especialidad de radio con la que más se ha identificado, es la dirección de programas, porque en ella se concentran muchas facetas de la realización de la radio: como tal escribe libretos, el director actúa y tiene que compartir con el musicalizador, con el efectista, con el grabador, con magníficos actores lo que es incomparable, porque se enseña y se aprende a un tiempo. Destacada actriz y directora en casi todos los programas dramatizados, durante varios años fue la Jefa de la Sección Educacional y Variada, y asesoraba su programación. En 1984 se titula especialista en Teatro Infantil y en Teoría de la Comunicación.

El 1 de julio de 1985 sale al aire un nuevo programa: La familia Pirulí, valorado entre los emblemas de Radio Progreso, escrito por uno de los antiguos niños de Corresponsal Rapilisto, que concibió el proyecto.

Hizo doblaje de películas y voces para dibujos animados para el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) y la televisión, y trabajó con muñecos y títeres. Como pedagoga, le apasionaba el trabajo con los niños.

Mereció en 2004, el Premio Nacional de Radio por la Obra de la Vida, Condición de Artista de Mérito del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) y otros diversos reconocimientos por el Consejo de Estado, la Organización de Pioneros José Martí, el Instituto Superior de Arte, la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), y la Federación de Mujeres Cubanas, entre otros, destacándose en 2010 el Premio Actuar por la Obra de la Vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.

Ha representado a Cuba en eventos nacionales auspiciados por el ICRT, la Uneac y el Ministerio de Cultura, fue delegada a la Reunión Mundial de la Organización Internacional de Radio y Televisión en Hungría en 1976, y al primer evento Festival de Teatro, en la entonces todavía Unión Soviética, en 1987.

Para ella la radio es lo más extraordinario: saber que de la nada ve salir tanto y con la imaginación crear tanto, tras haber podido hacer cine, televisión, teatro arena “que es tan lindo, ¡Ay ese teatro al aire libre!” (pero) la radio es inmensa”; continúa tan versátil como artista y aún tiene mucho que enseñar: su energía constante, la brillantez de su talento, el cariño y respeto de quienes han trabajado con ella y la han visto vibrar de emoción por su peculiar forma de dirigir actores asumiendo el papel de cada personaje y sus estados de ánimo según cada acción y contexto, indicando la intensidad de la música de fondo o el efecto de sonido apropiado, al narrador, al realizador de sonidos, al musicalizador y al efectista durante la grabación con sus manos, con su cuerpo, con su pasión, en el estudio es todo un programa, ha formado generaciones. Jubilada, seguimos disfrutándola e irradia en nuestra formación. Quienes hemos tenido el privilegio de compartir con ella en nuestras actividades de la Uneac quedamos sorprendidos aún por la lucidez con que “avizora la radio del futuro, la salud de su alma, la dulzura de su voz que no envejece”.

Carmen Solar me comentó de sus dos hijas biológicas, pero además, y mucho más allá, tras haber participado en casi todos los programas de Radio Progreso, “todos tienen un algo de mí, y yo diría que todo de mí (…) los quiero a todos: los dramatizados, los infantiles, los variados, los musicales, los informativos… Son como mis hijos. Los quiero por igual”.

Autor

  • Dr. C. Avelino Víctor Couceiro Rodríguez

    (La Habana, 1957) Licenciado en Historia del Arte (1982) y Licenciado en Historia General (1986), Técnico Medio Superior en Arqueología (1984) y Técnico Medio Superior en Museología (1985), Doctor en Ciencias sobre Arte (2001) y Máster en Antropología con Mención en Antropología Sociocultural(2001), Diplomado en Historia General Contemporánea (2006), Profesor Titular de la Universidad de La Habana (2002) e Investigador Titular (Ministerio de Cultura y Ministerio de Ciencias, Tecnología y Medio Ambiente, 2004).

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