Octavio Pérez Valladares: Rigor Profesional

Con cariño lo llamamos por las letras iniciales de su nombre y apellidos: OPV. De procedencia campesina de pura cepa y orgulloso de serlo, este incansable radioperiodista sueña y lucha con una sola meta: hacer su trabajo cada vez mejor. Es un apasionado por la excelencia; de ahí el rigor que impone a sí mismo y el alto nivel profesional que lo caracterizan. Octavio deja que sus resultados hablen de él.

Algo serio, es cierto; a veces sufrido cuando piensa que se le ignora o desestima, pero todo lo contrario: el silencio dice más y mejor que la alabanza complaciente. De las cumbres poco se habla: su altura impide a muchos mirarlas de cerca; por eso no pueden aquilatarlas en toda su dimensión.

Sin respuesta la pregunta de la historia

La pregunta más grande de la historia y mejor formulada, con lógica, argumentos irrebatibles y una carga de humanidad incuestionable ha recibido el mismo tamaño de silencio como respuesta, sin justificación alguna. Eso de “hacerse de la vista gorda” en mucha gente (léase millonarios y medios) anda como plaga, y ahora se le suma la de ser mudos.

Cuando la interrogante se hizo, hace catorce años, los medios del mundo desarrollado no le concedieron mucho caso, desde luego se trataba de una complicidad para que los responsables o dueños de tanta “energía negativa” que debían responder por su culpa, no se enfadaran y se sintieran aludidos.

Medios para vender ¿y educar?

Lograr una cultura general integral en la sociedad latinoamericana requiere primero de una alta sensibilidad del Estado en cada una de las naciones, con el objetivo de disponer recursos humanos capaces de convertirse en portadores de altos conocimientos que permitan a un país establecer una reserva de intelectualidad para compartirla con los desposeídos del planeta.

“Patria es humanidad” sentenció José Martí y Fidel Castro lo recuerda constantemente. Traspasar fronteras en busca de esos nuevos horizontes se hace más fácil hoy a través de los medios de comunicación. No hablo de invadir a los países del primer mundo con sus “sistemas tan desarrollados” porque ni ellos mismos se han percatado de la ignorancia que los absorbe. Me refiero a formar ejércitos de salud y educación, como hace Cuba al asaltar la pobreza endémica de los pueblos, sin embargo esta iniciativa NO es eco mediático.

Crimen de Barbados: Los culpables andan sueltos

Los culpables del Crimen de Bárbados siguen sueltos en Estados UnidosHace ya 34 años nos estremecimos con la horrible noticia de la voladura de un avión cubano en su vuelo desde Barbados a La Habana. El luto ensombreció hogares por las víctimas que iban a bordo. La indignación y el dolor del pueblo cubano desbordaron los límites. Fue un hecho sangriento, premeditado con toda la crueldad y el odio, hasta entonces difíciles de concebir en quienes se consideren seres humanos. El llanto de Cuba fue valeroso, en un clamor de justicia contra quienes osaron semejante crimen.

Como expresara Fidel en aquella ocasión: “Cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla”.

Un libro extraordinario

altSemanas atrás un libro extraordinario hizo presencia definitiva para los lectores cubanos: Por  todos los caminos de la Sierra: La Victoria estratégica, de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. 

Presentado por el propio Jefe de la Revolución cubana, con su presencia revitalizada y lúcido como siempre, el texto ha devenido un necesario rescate de nuestra historia más reciente.

 Para el  cubano y también para el extranjero, cercano o no al proceso revolucionario de nuestro país, el texto de 858 páginas resulta impactante por su contenido desde la Introducción, donde Fidel nos acerca a pasajes autobiográficos, necesarios y coherentes, para desarrollar luego, con la precisión de un jefe militar y político con profundas raíces humanas, en 25 capítulos,  una ordenada historia que brinda en su recuento los acontecimientos que son imprescindibles dejar bien esclarecidos en este devenir de un tiempo universalmente tan complicado y donde la humanidad se está jugando la sobrevivencia a toda costa.