El acierto científico de Fidel

El avance de la ciencia cubana es fruto de la visión anticipada del Comandante en Jefe Fidel Castro; desde el triunfo de la Revolución fue prioridad su desarrollo. Por: Rosali Ferrer El protagonismo de la comunidad científica en puntos claves de la biotecnología, la industria médico-farmacéutica, o las nanociencias se fortalece y confirma en logros como la vacuna Heberprot-P o el uso temprano de Surfacen para tratar la insuficiencia respiratoria en recién nacidos y niños. Ante los retos que impuso un mundo pandémico, fueron nuestros científicos y profesionales, con sus conocimientos y la integración de las instituciones de investigación, hacedores de las vacunas que nos inmunizaron contra la COVID-19. Hoy, en el empeño de aplicar la ciencia en beneficio de la sociedad, el compromiso con las ideas fidelistas se eleva para continuar siendo referente mundial en el campo científico. Vocero de la protección ambiental La protección de la naturaleza y de los recursos naturales, a partir de un modelo de desarrollo sostenible, fue siempre una preocupación del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, presente en varios de sus discursos y textos. Desde el triunfo revolucionario el Comandante en Jefe fue vocero de la protección del medio ambiente, su accionar advirtió la urgencia de actuar tempranamente para que el mañana no fuera demasiado tarde. Han transcurrido tres décadas desde que denunció la amenaza que se cierne sobre el género humano; en aquel entonces Fidel alertó sobre las catástrofes ambientales y las evidentes consecuencias del cambio climático. Su visión permitió a Cuba contar con un plan gubernamental para enfrentar el desafío ambiental del cambio climático, la Tarea Vida, como también se denomina, es resultado del compromiso ambiental de Fidel.

Cuba conmemora aniversario 64 de la entrada de Fidel a La Habana

Cuba conmemora este domingo el aniversario 64 de la entrada a La Habana del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz, lo que consolidó el triunfo del movimiento de liberación nacional alcanzado el Primero de enero de 1959. Jóvenes y dirigentes estudiantiles escenifican el hecho histórico en diversos puntos de la capital donde el líder guerrillero detuvo la Caravana de la Victoria para dirigirse a los habaneros que salían a recibirlo. Durante semanas en el país se han realizado actos similares para evocar el acontecimiento que constituyó uno de los primeros puntos de contacto entre la nueva dirigencia que asumía el poder y el pueblo. En La Habana Fidel habló al pueblo en varias ocasiones, se entrevistó con artistas a su paso por la actual sede del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), y finalmente tomó posesión del cuartel Columbia, hoy convertido en la ciudad escolar Libertad. Con este suceso finalizaba la etapa insurreccional de la Revolución Cubana que condujo a la huida del dictador Fulgencio Batista y se iniciaba una etapa de consolidación del movimiento de liberación nacional para abolir el prato corrupto y represivo e instaurar un nuevo orden.

Fidel, en lo mejor de Cuba

Es un nuevo aniversario de su partida física, no de su ausencia. Las ideas de Fidel, su ejemplo y vida en favor del pueblo, hacen realidad el pensamiento martiano de que «la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida». El Comandante en Jefe de la Revolución Cubana continúa siendo una referencia vigente y necesaria, de líder multifacético, siempre creando, orientando, supervisando, convenciendo, enseñando y aprendiendo de la sabiduría popular, intransigente ante lo mal hecho y exigiendo transparencia y calidad en todo lo nuevo, venciendo batalla tras batalla, sin importar lo duro que fueran los desafíos o las agresiones enemigas. Ante cada dificultad muchos cubanos se preguntan: «qué hubiera hecho Fidel», y en cada nueva obra en beneficio del pueblo habrá siempre alguien que diga: «así lo querría Fidel». En cada conquista, nuestros científicos formados por la Revolución recordarán a quien supo ver, tempranamente, que «el futuro de nuestra Patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia». Fueron precisamente esos científicos, inspirados en él, quienes concibieron, en tiempo récord, las vacunas que liberaron a Cuba de la pandemia de la COVID-19, y las ofrecieron a otros pueblos. El legado del líder histórico de la Revolución Cubana no podría resumirse en cientos de cuartillas, colecciones de libros o documentales; pues sus discursos, encuentros, artículos y reflexiones calaron en varias generaciones, que aprendieron con él a valorar el orgullo de ser cubanos. Cuando las acciones del vecino del norte se empeñan cada día en estrangular a nuestro pueblo, incrementando las carencias y necesidades básicas, no podemos dejar de recordar los momentos previos a la invasión mercenaria de Playa Girón, en el entierro de las víctimas del criminal bombardeo, cuando Fidel explicó a la multitud congregada frente al cementerio habanero, que «eso es lo …

Fidel vibra en La Historia me Absolverá

El valiente alegato de autodefensa pronunciado por el doctor Fidel Castro Ruz, el 16 de octubre de 1953, conocido mundialmente como La Historia me Absolverá, convirtió a los prisioneros juzgados por el asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, el 26 de julio de ese año, de acusados en acusadores. «Nunca un abogado ha tenido que ejercer su oficio en tan difíciles condiciones, nunca contra un acusado se había cometido tal cúmulo de abrumadoras irregularidades. Uno y otro, son en este caso la misma persona», expresó Fidel al iniciar su alegato en una pequeña sala del hospital Saturnino Lora, donde fue juzgado. «Como abogado, no ha podido ni tan siquiera ver el sumario y, como acusado, hace hoy 76 días que está encerrado en una celda solitaria, total y absolutamente incomunicado, por encima de todas las prescripciones humanas y legales», agregó, y con ello puso a sus jueces en incómoda posición. El juicio, iniciado el 21 de septiembre de 1953, demostró a Cuba y al mundo que el asalto a la segunda fortaleza militar del país no era solo una acción militar para destituir a un gobierno fraudulento, sino que respondía a un programa político revolucionario para remover las estructuras de la nación, vulneradas por el artero golpe militar de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952. Fidel organizó y entrenó a un numeroso contingente de aproximadamente 1 200 jóvenes entre obreros, empleados y estudiantes, que provenían, la mayoría, de las filas ortodoxas. Con 160 de ellos, el 26 de julio de 1953 comandó los asaltos al cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, y al cuartel de Bayamo, acciones concebidas como detonantes de la lucha armada contra el régimen de Batista. Al fallar el factor sorpresa, no pudieron alcanzar el objetivo. Fidel fue hecho prisionero por las fuerzas …