Olivares, el poeta-locutor
La voz de Pedro Claudio Pérez Olivares vibró pujante en el éter hasta el 30 de marzo de 1998, cuando se jubiló en la emisora provincial CMKS, de Guantánamo, a los 62 años de edad, ostentando la presidencia de la cátedra de locución del territorio.
El decano de los locutores del Alto Oriente de Cuba, no es precisamente conocido –salvo en su tierra natal- por la brillantez que confirió a ese oficio, ni por devenir en octubre de 1970, uno de los dos primeros colegas de la palabra guantanameros en evaluarse y obtener la categoría A.


El periodismo es un riesgo. No lo digo yo, que prácticamente acabo de graduarme. Me escudo en voces autorizadas por la experiencia y el desandar una y otra vez los pasillos de la Reina del sonido en Villa Clara. Conversar con Aldo Isidrón del Valle, Rogelio Castillo o Luis Orlando Pantoja, se convierte siempre en una clase o en una lluvia de anécdotas de las cuales los más inteligentes sacarán provecho.
El medio radial cuenta, a saber, con cuatro elementos básicos para construir sus mensajes: voz, música, efectos sonoros y silencio. Ello no es otra cosa que un sistema basado en la estructura y poder comunicativo de los signos inherentes al medio.
En Cuba, por su carácter de país insular, el mar constituye un elemento de gran importancia, además que por la configuración larga y estrecha de nuestro territorio, todas las provincias cubanas poseen costas al igual que gran cantidad de municipios.
Si se quiere entender el alcance del fenómeno del audio en Internet valga consultar las últimas cifras de estudios sobre descargas bajo demanda, streaming (1), podcasts, móviles y otros reproductores.