Lo que Cuba puede dar a los pueblos, y ha dado ya, es su ejemplo (Audio)

El 4 de febrero de 1962 en la Plaza de la Revolución José Martí se refrendó, por aclamación popular, lo que se conocería como II Declaración de La Habana, plataforma programática que respondía, también, a todas las agresiones, sabotajes y crímenes contra el archipiélago, financiados desde EE. UU.
Solo un día transcurrió entre la firma sancionadora de Kennedy –de la Proclama Presidencial que oficializó el bloqueo económico total de Estados Unidos contra Cuba– y la respuesta masiva de un pueblo en pie que inundó, con más de un millón de personas, la Plaza de la Revolución José Martí, el 4 de febrero de 1962.


El Gobierno Revolucionario denuncia la vigencia durante más de 60 años del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto formalmente por EE. UU. el 3 de febrero de 1962. En esa fecha, el entonces presidente John F. Kennedy emitió la Proclama 3447, que decretó un “embargo” total del comercio con nuestro país al amparo de la sección 620 (a) de la Ley de Asistencia Exterior. Se le confirió de esa forma carácter oficial a las acciones económicas agresivas y unilaterales que se venían aplicando contra Cuba desde el triunfo revolucionario.
¿Cómo llevar a una familia, al quehacer de una empresa, a la cotidianidad de un municipio, el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social (PNDES) hasta el 2030? ¿Cómo traducir en hechos concretos los objetivos que con él se ha trazado el país, y que sus resultados verdaderamente tengan un reflejo en el desarrollo de la nación, y en consecuencia en la calidad de vida del pueblo cubano?
A sus 35 años de edad Nora Esther Martínez de Osaba es una de las juristas que en Pinar del Río apoya el proceso de consulta popular del proyecto del Código de las Familias, iniciado este martes en Cuba y previsto hasta el 30 de abril.