Aquella vida del artista cubano en la radio
Allá por los años 30 del siglo pasado, período sombrío de aquello que se llamaba república, los artistas que intervenían en la radio no se les concedía, ni siquiera, el debido reconocimiento, y mucho menos se les pagaba acorde a sus sacrificios y valía artística.


La radio, ese poderoso medio de comunicación, que agoreros de la comunicación se empeñan en catalogar como inferior, no es excepción si queremos valorar con la mayor justicia su devenir histórico.
Seguimos en este recuento sobre el nacimiento de las emisoras de la La Habana. Vale una aclaración oportuna: al colapsar la Cadena Azul, cambiaron las frecuencias de ambas. En realidad lo más importante y más oficial, son los indicativos de cada emisora. En este caso se realizó un rejuego malévolo.
Amado Trinidad, fue sin dudas un hombre singular que por sus características personales, situó su fortuna en el negocio radial.
Y continuamos este recorrido por la historia de la radio capitalina en la etapa antes del 59. Los testimonios inigualables de Pedro LLera Diego (realizador de sonido) han permitido obtener detalles del quehacer de las radioemisoras que transmitían en La Habana, por aquellos años.