Como se conoce la hiena es una bestia carnívora, y también muy poderosa y sanguinaria. Tanto es así que muchos aseguran haber sentido la risa de esa bestia una vez que ha matado a su víctima; es algo así como convertir al crimen en triunfo, o matar en un derecho divino otorgado por la misma naturaleza. Pero, aunque parezca algo irreal, existen seres humanos capaces de emular con ese animal.
Ah…se me olvidaba, también aseguran que es carroñero, es decir, incluye en su dieta a órganos putrefactos, bien de humanos o de animales. Y vuelve a reir cuando está encima de los desechos para invitar al jolgorio a otros animales. (Recordar a un Presidente queriendo edificar un lugar de fiesta encima de los muertos de Gaza)
Pero lo que he afirmado hasta ahora, deja de tener importancia cuando se conoce que la hiena tiene un simil, ¡horror! , dirian algunos. Pero es tan cierto como lo que estoy tecleando: es un Presidente de un país muy poderoso, que un día asegura algo y a las pocas horas afirma lo contrario. En ocasiones manda matar, y en otras apoya al matador. Gusta ver sufrir a pueblos enteros para demostrar que él, y solo él, es el que tiene derechos por mandato divino.
Siempre hay personas que le sienten lástima, porque, dicen, sufre de varias enfermedades. Para asegurarlo mencionan el “infantilismo”, que lo demuestra con perretas que le dan cuando alguien contradice su capricho. Es como un niño burguesito que pretende de regalo a un país entero para él; o mandar a matar a un pueblo porque no quiere obedecerlo; jugar con juguetes reales en extremo peligrosos, como cañones, misiles, acorazados, y bombas atómicas. Ya le han dicho que si no se porta bien, puede ser culpable de muchas miles de muertes. Pero no hace caso e insiste, sin darse cuenta, que un haz de pueblos le viene encima para destruir todo lo que la hiena pretende.
Lo dicho hasta aquí puede parecer para algunas personas incorrecto o equivocado dado el gran peligro que se cierne sobre mi amada isla de Cuba; o como decimos en nuestro patio “no estamos para el bonche” porque el peligro es muy grande. Sin embargo, lo que pretendo es demostrar que nuestras piernas no están temblando, nos mantenemos firmes, ecuánimes, solo exigiendo un arma para defender nuestra tierra sagrada, aunque sea con bastón o sillón de ruedas. Por qué, porque somos hijos de gente valiente que dejaron atrás la cama y el sillón –al decir de Silvio Rodríguez-para enfrentar a los monstruos de otras épocas, dejando tras de sí hasta sueños, esperanzas, y echándose a la espalda el asma cruel, como lo hizo nuestro Ché.
¡Que no pretendan derrumbar un valladar a puñetazos; ni matar el amor con odio, ni usar el hacha poderosa para derribar el árbol de caguairán.! Sufrirán muchos, es verdad, pero saldrá ganando la gloria de los que saben sacrificarse por la paz y sueñan con un mundo mejor y posible.
“La amapola más roja y más leve crece sobre las tumbas desatendidas”. “El árbol que da mejor fruta es el que tiene debajo un muerto”. José Martí


por