Curando con las manos

Tiempo atrás fueron tantas las consecuencias y la fe ciega en la Medicina Occidental que en Cuba la televisión tuvo que difundir el programa «La dosis exacta», donde un afamado especialista advertía del consumo, sin prescripción facultativa, de medicamentos y su vinculación con otros fármacos que provocan reacciones adversas, e incluso con riesgo para la vida.

Lejos en el tiempo se ha encontrado evidencias arqueológicas de la existencia del masaje en muchas civilizaciones antiguas como China, India, Japón, Corea, Egipto, Roma, Grecia y Mesopotamia.

En el 2330 antes de Cristo, en el antiguo Egipto, se halló en la tumba del Akmanthor, conocida como la Tumba del Médico, una representación de dos hombres que realizan un masaje en los pies y las manos de otro.

En el antigua Mesopotamia se descubrió escrita por primera vez la palabra muššu’u (‘masaje’) y se describe su uso, en unos textos en lengua sumerio y acadio, hallados a principios del siglo XXI.

En el año 700 Antes de Nuestra Era, Bian Qüe, el médico más antiguo conocido en China, utilizó el masaje en la práctica médica.

En la actualidad en Cuba con el desarrollo de la industria turística, el auge deportivo y la posibilidad de viajar del nacional hacia otras fronteras, posibilitó la adquisición de la cultura del masaje entre algunos nacionales.

Sin embargo, no es muy extendida entre la población, aunque se han creado varias salas de fisiatría, como parte del sistema de salud en la mayor de las Antillas, para curar o aliviar algunas dolencias y elevar la calidad de vida.

Jorge Pérez Cruz, graduado de Licenciado en Cultura Física y luego como Master en Ciencias, es uno de los grandes y excelentes masajistas que tenemos en Cuba y para orgullo de holguineros reside en la ciudad cubana de los parques.

Para conocer sobre su vida profesional accedió a conversar con Radio Angulo Digital.

-¿Cómo fue su vida profesional antes de llegar a convertirse en un masajista profesional?

-Mis primeros estudios fueron de profesor de Educación Física, después me superé y en 1985 me gradué de Licenciado en Cultura Física y luego en 1999 obtuve el grado de Master en Ciencias y Juegos Deportivos. Recibí varias asignaturas como Entrenamiento Deportivo, Fisiología, Anatomía, Metodología del Entrenamiento Deportivo y Psicología Deportiva, que me permitieron formarme posteriormente como masajista.

-¿Cómo se preparó para ser el profesional que es hoy?

-En la formación profesional en lo que es hoy Universidad del Deporte Manuel Fajardo fue proporcionándome ramas afines a mi profesión. La Psicología, Pedagogía, y los idiomas español e inglés me permitieron avanzar, junto a los estudios anteriores, en mi formación académica.

-¿Qué es el masaje?

-El masaje es el arte de curación con el empleo de las manos.

-¿Qué variantes existe del masaje?

-Las diferentes manipulaciones: fricción, frotación, amasamiento y percusiones.

-¿Cuántas dolencias puede curar o aliviar un masaje?

-El masaje lo cura casi todo. El organismo humano tiene sus defensas ante reacciones externas que se manifiesta a través del estrés. Por ejemplo en el caso de los hombres ese nivel de tensión se puede manifestar con una sacrolumbalgia y en las mujeres la cervical y la tortícolis. Cuando aplicamos el masaje adecuado en estas dolencias físicas tenemos que tener presente el origen emotivo de los problemas físicos, porque en muchos casos una ruptura matrimonial provoca en el hombre una sacrolumbalgia.

-¿Cuál es el límite del masaje?

-¡No tiene límites en cuanto a niveles de curación!

-¿Cómo el masaje puede curarnos del estrés?

-La principal función del masaje es reducir los grandes niveles de estrés y en la medida que bajan los niveles de tensión estabilizar los diferentes sistemas del organismo: nervioso central, metabólico, cardiovascular y circulatorio.

-Vivimos en una sociedad que esta constantemente estresada, ¿cuál es el masaje más demando por esta situación?

-El masaje más demandado es el relajante: No se aprietan puntos porque es una fricción para quitar tensiones en el organismo. Las manipulaciones en este caso son suaves, se aplica el pase magnético, deslizamiento, y no se aprieta para reacomodar energía en la persona.

-¿Existe cultura del masaje en Cuba?

-No existe cultura del masaje en Cuba, lo que si existe es la cultura de la pastilla.

-¿Qué nos aconseja?

-Todas las personas deberían recibir un masaje en su vida. No solo de las áreas terapéuticas porque muchas veces están desligados los problemas emocionales que trae el paciente. Como especialista voy a la causa que origina el dolor. Hay que descubrir los orígenes emocionales de casi todos los problemas.

-¿Por qué se afirma que el masaje también es calidad de vida?

-El hombre es adicto a sentirse bien por eso también crea una adicción sana al masaje. Cuando recibes un masaje encuentras bienestar emocional y físico. Nadie pide un malestar cuando se levanta, cuando falta la salud el ser humano no disfruta de la vida.

-¿Quién es su masajista?

-Mi propio hijo Jorgito es mi masajista, aunque he recibido masaje de varios profesionales, aunque este profesional debe tener un don natural. Puede llevarlo y no saberlo.

«Cuando una madre le pasa la mano al hijo enfermo y este se calma, es tanto el amor maternal que alivia al hijo con sus manos. Es muy humano su trabajo… La labor humanitaria me reconforta porque para recoger lo primero que tienes que hacer es servir, y así lo hago con los ancianos a quienes practico masaje por varias sesiones en los centros de rehabilitación. Ocurre que en los policlínicos, a veces, no asocian los problemas emocionales con las zonas de dolor».

«Es amar tu profesión, porque no todo está en los libros, no hay un patrón para cada masaje. Cada persona es un paciente nuevo y así lo trato para que vea que la dolencia tiene una relación casi siempre emocional».

«En el trato con el paciente se libra energía, y por eso converso con él cuando llega a mi sesión de masaje. Ahí empieza la liberación de energía para poder curar con mis manos».

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