EL ALBA: Mutis de la gran prensa
La gran prensa teme hablar de la amistad entre Cuba y Venezuela y mucho menos del ALBA, es como si fuera un delito, les molesta que los pueblos de ambas naciones tengamos una relación estrecha de amistad y de probado respeto. Ningún periódico de las principales capitales del mundo se ha referido por estos días al nuevo aniversario de relaciones entre los dos países celebrado recientemente. Pero nosotros NO debemos acallar el acontecimiento y darle toda la divulgación posible.
En una parte del discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el Acto Conmemorativo del Décimo Aniversario del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, en el Palacio de las Convenciones, el 8 de noviembre de 2010, expresó.


Omar Amador es (¿actor, mimo, profesor, y otras buenas influencias del sector artístico?), sin dudas, de esos seres plásticos y serios que andan por este mundo en un balance de sonrisas y honduras bastante aceptables. Solemos conversar de manera fluida en los recesos de las clases que ambos impartimos en la Escuela de Instructores de Arte “Eduardo García Delgado”, en Ciudad de La Habana. El imparte Expresión Corporal y en mi caso Dramaturgia, ambos a los alumnos de la especialidad de Teatro.
Hoy, cuando la audiencia se fragmenta cada vez más, atendiendo a gustos personales, hábitos de vida, sectores etarios, nivel cultural, economía personal, entre otras causas, sumado a las nuevas tecnologías diseñadas para el entretenimiento e información individual, que cada día están más al alcance de un número creciente de usuarios, sobre todo en los adolescentes y jóvenes, se torna una tarea compleja mantener las audiencias logradas por nuestras emisoras y más difícil aún incrementarlas.
Hoy 3 de diciembre celebramos en Cuba y en América Latina el Día de la Medicina Latinoamericana. Siempre que me he preguntado a priori por profesiones y oficios nobles llegan a mi mente agricultores, constructores, carpinteros, maestros y personas que de alguna manera se dedican a la preservación y recuperación de la salud, sean ellos médicos, estomatólogos, enfermeros, técnicos de laboratorio clínico, de fisiatría, camilleros, auxiliares de primeros auxilios, en fin, que desearía no omitir a ninguno, incluyendo a quienes se ocupan de mantener la higiene en cualquier instalación sanitaria. Son todos, retomando a José Martí: “los que aman y construyen”.