8 de mayo de 1959.- Fidel pronuncia un discurso en el acto de recibimiento que el pueblo de ciudad de La Habana le tributa a su regreso al país de la gira que realizó por Estados Unidos de América, Canadá, Argentina, Brasil y Uruguay.
No fue un paseo al extranjero, fue una necesidad. Fuimos a llevar el mensaje de nuestra Revolución a todos los pueblos del continente americano. Fuimos a reunirnos con otros pueblos, a hablarle a otros pueblos, a hacer en otros lugares del Continente lo que hacemos aquí: hablarle al pueblo, a exponer los ideales de nuestra Revolución, los propósitos que le animan y ganar para nuestra causa el corazón de otros pueblos.
Nuestra Revolución es un acontecimiento histórico que no sólo interesa a los cubanos, sí interesa a otros pueblos. Como verdadera Revolución que es, ha despertado el interés de los pueblos en todo el continente.
En esta fecha en 1961 Fidel habla en la clausura de la reunión del Comité Ejecutivo de la Unión Internacional de Estudiantes (UIE) efectuada en el Capitolio Nacional, en La Habana.
En su discurso trata acerca de temas de importancia a nivel internacional.
Si en el mundo se implantase una ley, la ley de que ningún pueblo tuviese el derecho a explotar los recursos naturales de otros pueblos, y de que ningún pueblo tuviese el derecho a explotar el trabajo de otro pueblo, imperialismo y colonialismo desaparecerían.
Destaca el valor de la solidaridad entre los pueblos.
El mundo ha sido solidario con Cuba y por eso Cuba se siente cada día más y más solidaria con todos los pueblos del mundo.
En 1972 Fidel ofrece declaraciones al llegar al Palacio del Pueblo en Argel.
Para nosotros esta visita entraña no sólo un hecho, en lo personal, grato y emocionante, sino que despierta también nuestro interés histórico, político, económico y humano.
Tres años más tarde Fidel habla en el Teatro «Lázaro Peña», en La Habana, en el acto central conmemorativo del trigésimo aniversario de la victoria sobre el fascismo.
Podemos tener una idea de cuántos cientos de millones de vidas, cuánto horror y cuánta esclavitud, cuánto dolor y cuánto sufrimiento ahorró a la humanidad la victoria sobre el fascismo.
En el 2009 Fidel elabora la Reflexión titulada Otra vez la podrida OEA.
Precisa que en el seno de esa organización se había aprobado un informe, señalando que Cuba “siguió transgrediendo” los derechos fundamentales al mantener las “restricciones” a los derechos políticos y civiles de la población, a la par que continuó siendo el “único” país de la región donde no hay libertad de expresión alguna.
Conseguimos por Internet copia del acuerdo contra Cuba. Basura pura. Se dedica a la chismografía contrarrevolucionaria.
En esta Reflexión también afirma en forma contundente:
Para cuestionar el papel de Cuba en ese terreno, tendría que empezar a reconocer, sin ambages, que esta ha sido la nación que más ha hecho por la educación, la ciencia y la cultura, entre todos los pueblos del planeta, y su ejemplo es seguido hoy por otros gobiernos revolucionarios y progresistas.


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