El vigente ejemplo de la pionera Yuny ponderado por Fidel
En noviembre de 1991 tuvo lugar un paréntesis muy bello de nuestra historia reciente: el Primer Congreso Pioneril. Aquellos niños que entonces fueron delegados hoy son hombres y mujeres que aportan a su país y guardan recuerdos especiales del momento, aunque quizá ninguno con tanta vehemencia como lo hace Yunersy Hernández Aprea (Yuny, así todos le dicen).


La triste noticia disemina un hálito de dolor en Cuba y entre quienes sin ser cubanos admiran el proyecto revolucionario en la mayor de las Antillas. Cuando se trata de seres cuya grandeza desborda las fronteras geográficas y del tiempo; cuyos aportes al bien global han sido inconmensurables, cuesta mucho aceptar su desaparición física.
Con el objetivo de premiar las mejores obras de un año de los profesionales de la prensa, se desarrolló en el Memorial Vicente García, de Las Tunas, la premiación del concurso provincial de periodismo Ubiquel Arévalo Morales.
Murió Fidel. La tierra fértil acaba de recibir la simiente de un prontuario de ideas y principios, un legado de resurrección de la vocación humanista y solidaria de un líder que condujo a su pueblo por los senderos de invictas batallas.