Aldo Isidrón del Valle: Un cronista de la vida
Tuve el alto privilegio de conocerlo un día cualquiera de la década de los ochenta, durante mis asiduas visitas a la emisora CMHW de Santa Clara, conocida por sus grandes aportes al trabajo radial del país como LA REINA DEL CENTRO.
Después sostuvimos animosas charlas durante los Festivales Nacionales de la Radio que tuvieron por sede a la Villa Blanca de Caibarién, a la ciudad capital Santa Clara y al Municipio Camajuaní. Y tengo que confesarlo conversar con Aldo Isidrón es algo que nos alimenta y estimula, por sus amplios conocimientos del medio, del periodismo, por el entusiasmo ante cada tarea y el amor por la vida.


Amplia repercusión tiene en la prensa internacional y cubana el documental Peones del Imperio, transmitido por el canal Cubavisión que desenmascaró los vínculos de elementos contrarrevolucionarios con la Oficina de Intereses de EEUU, la mafia anticubana de Miami y los grupúsculos que financian.
Lo conocí a mediados de la década de los ochenta cuando se desempeñaba como técnico de grabaciones en la productora de programas dramatizados Radioarte y después en Radio Rebelde. Y puedo asegurar que con su esfuerzo, sus deseos de superación y su talento, se convirtió rápidamente en alguien que se ganó un profundo respeto, como especialista y hombre de radio. De procedencia muy humilde, hijo de Esther del Amo Calzas y José Lupicinio Vidal Téllez (fallecidos) familia que le legó el tesoro más preciado: el amor al trabajo, la honradez y el altruismo.
La conocí un día cualquiera de 1985, no recuerdo si en los pasillos de