Radio Cruces: Ocho años en el éter sin detener su maquinaria
La noticia corrió de boca en boca, casi no se podía creer lo que iba a suceder un día como hoy pero del año 2004. Luego de un largo silencio, la radio local (Radio Cruces, La Voz de los Molinos) volvería a surcar el éter en un municipio de la centrosureña provincia de Cienfuegos, avalado por rica historia en las comunicaciones, luego de que en 1931 la CMHK, Casa Virgilio, fuera pionera en la introducción del novedoso invento en la región central del país.


Es como una religión que contamina y pervierte las mentes, profesada por los grandes gobernantes e ideólogos de Estados Unidos; puede interpretarse también como algo obsesivo que, como droga fatal, los poderosos medios de comunicación de ese mundo loco le inoculan en la sangre a sus ciudadanos ya desde la más temprana edad. La abrumadora mayoría de los seres humanos de este mundo interpretan el armamentismo como lo que es, un cáncer que puede llegar a destruir el planeta, pero para el imperio es un objetivo perenne desde los tiempos de Búfalo Bill, y que también nos recuerda nuestra época de adolescente cuando, admirados, disfrutábamos las películas de cowboy, en las que el héroe descargaba sus revólveres cientos de veces sobre los «indios malos». Confieso que llegue a sentir una profunda admiración por aquellos, «los verdaderos malos».
En este mes de septiembre en Cuba, una vez más, pondremos a prueba nuestra capacidad de decidir, pues acudiremos a las respectivas asambleas de nominación de candidatos en los barrios, como parte del proceso eleccionario más cristalino del mundo. Haremos uso del derecho de Revolución al presentar, según propia y soberana percepción, a los más capaces para representar nuestros intereses en las asambleas municipales del Poder Popular, verdadero Gobierno de pueblo.
El premio en la categoría de Mejor Guión del Festival Internacional de Cine de Gramado, de Brasil, fue otorgado recientemente al filme cubano Vinci (2011), escrito y dirigido por el realizador Eduardo del Llano.