Carlos Mas: Consagración por la radio: siempre “Mas”
Cuándo me decido a escribir el segundo tomo de Rostros que se escuchan, pienso en alguien con todos los merecimientos. Si les digo que se llama Carlos Rafael Fernández Remudo, no lo conocen, creo, ni en su casa. Pero el nombre lo revelo después. No es posible entonces contar con sus memorias. Ahora vuelvo a la carga y me envía una nota y cito:


No permite el destino que la entrevista que acordamos mientras participamos en el último Congreso de la UNEAC, pueda realizarse. Su enfermedad la posterga, una y otra vez, y una ausencia mía después, la hacen imposible.