Cuba de pie, nunca de rodillas
No imagino a Cuba en otro lugar, como no sea «atravesada» en el mar Caribe, a la entrada del Golfo de México, casi al lado de Estados Unidos, ese poderoso que con derroche de desprecio obliga a la pequeña Isla a crecer en el castigo, por el solo hecho de escoger el camino de la soberanía; por construir una democracia a la cubana en las narices del prepotente.


En uno de los capítulos de la serie audiovisual Glorias del periodismo cubano,
Septiembre siempre ha reservado para los cubanos aires de fiesta, sabor a caldosa y a alegría entre vecinos, la belleza de las banderas ondeando en los balcones…
En el Cayo Hueso estadounidense pero de tantas reminiscencias cubanas y martianas, nació hace cien años Cintio Vitier Bolaños.
Ahora que estamos celebrando el centenario de una de nuestras sólidas columnas patrimoniales de la cultura, evoco con nitidez aquel 22 de diciembre –Día del Educador– de 2004 cuando recibí el Premio Uneac, pues entre tantas personalidades ilustres, Fernando Alonso, por ejemplo; se hallaban asimismo en primera fila, en el acto de premiación, Cintio y Fina, a quienes saludé con cierto misticismo.