El hombre sin edad
Hubo una vez un hombre que nació entre cedros enormes y frondosos. Todos se acercaban al lugar a preguntar por él, pero no lo encontraban.
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Hubo una vez un hombre que nació entre cedros enormes y frondosos. Todos se acercaban al lugar a preguntar por él, pero no lo encontraban.
La actual amenaza contra la humanidad está muy lejos de disiparse. Bajo el exergo. El compromiso de la juventud para una acción mundial. Celebramos ya el 12 de agosto. Los cuantos de energía, de entusiasmo, hasta de percepción romántica de la dinámica planetaria, aparecen obrando por la salvación del sueño de la edad, en la defensa consagrada por los más vulnerables.
Sin duda alguna #Bolivia constituye hoy un ejemplo, sobre todo para comprender hasta dónde pueden llegar las fuerzas políticas más oscuras de nuestra América en contubernio obediente con el gobierno imperial de Estados Unidos, el mismo que concibe, dirige y aplasta todo intento de independencia mediante métodos verdaderamente crueles.
Surgió hace muchos años, allá por 1776, período en que contrajo una enfermedad que, con gran celeridad se convirtió en pandemia y aún hoy causa enormes estragos en nuestro sufrido mundo.
Tras haber regresado a la granjita Siboney, en horas de la mañana del 26 de julio de 1953, Fidel exhortó a los combatientes que habían retornado igualmente a este lugar a que lo secundaran en el empeño de dirigirse hacia las zonas montañosas de la provincia de Oriente para proseguir la lucha. Varios de ellos lo apoyaron y se internaron con él en zonas rurales cercanas a Santiago de Cuba.