Revolución cultural
El arma más poderosa del imperialismo, es aquella con la que se ha pretendido dominarnos: la transculturización. Ha sido la pretensión desde su nacimiento de imponernos el llamado “modo de vida norteamericano”: intentar borrar nuestra historia, valores y raíces.


Apenas el sol despierta de su letargo nocturno y, en el poblado de Cojímar, ya los pescadores echan sus botes a la mar. El sueño de volver con una abundante captura los impulsa a su odisea marinera. En el horizonte el legendario castillito los ve partir, mientras, desde la Terraza, la figura de un hombre con gorra de marinero y tupida barba blanca parece despedirlos.
Documentos internacionales determinan derechos inalienables del hombre, como el acceso a la salud, a la educación, a la vivienda, la alimentación y muchos otros. Sin embargo, para vergüenza de la humanidad solo se exhibe un cuadro verdaderamente desolador donde el sufrimiento humano pareciera que ya es consustancial a los habitantes de la Tierra.
El estadio José Antonio Huelga vivió de manera extraordinaria como su Gallo mayor, el estelar pelotero Frederich Cepeda entró al selecto club de los bateadores cubanos que en series nacionales han conectado 300 o más jonrones.
Durante varios días, Arístides Viera, destacado capitán de milicias del Movimiento 26 de Julio, mantuvo un estrecho chequeo sobre el Comandante Francisco Diéguez, con el objetivo de ajusticiarlo. Era el supervisor de las tres estaciones policíacas 15, 16 y 17 del Municipio de Marianao.