Ningún detenido y mucho show
En las últimas horas, y como era de esperar, comenzaron a subir de nivel en ciertos sitios web y redes sociales de Internet, los comentarios relacionados con la supuesta detención en Baracoa, una de las zonas más terriblemente castigadas por el huracán Matthew, de un grupo de personas de un proyecto privado de prensa radicado en Cuba, nombrado Periodismo de Barrio.


Mientras Hillary Clinton desapareció de escena estos días para dedicarse a «estudiar» para el último y crucial debate presidencial de mañana, en Las Vegas, Donald Trump descargó una catarata de mensajes en Twitter, que incluyen desde encuestas, insultos, denuncias y animaciones sobre rival.
El impacto del bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde hace ya 54 años es reseñado ampliamente por estos días en cadenas internacionales de radio y televisión, cuyos reportes coinciden en destacar que esta política provoca pérdidas multimillonarias a la isla caribeña y debe ser eliminada.
Ya sabemos que el imperio aplica sanciones a diestra y siniestra a gobiernos, bancos, y cualquier otra entidad que estime conveniente; sencillamente por incumplir sus ordenanzas. Pero si la maldad tuviera alguna lógica, podemos pensar que tales medidas surtan efecto solo contra los desobedientes de su propia nación.