Esteban Salas, nuestro músico primado
Resulta fácil imaginar una de aquellas Navidades de finales del siglo XVIII y los tres primeros años del siglo XIX en Santiago de Cuba; la ciudad, bañada por las aguas del Mar Caribe, al extremo suroriental de la isla, desconocía como hoy las gélidas olas invernales; y desde la calle Santo Tomás entre San Basilio y Heredia, abriéndose paso por la entonces explanada de adoquines donde hoy está el histórico parque Céspedes, se oía el órgano que Esteban Salas y Castro empleaba dentro de la Catedral para interpretar los villancicos y la música sacra que él mismo compuso.


Facebook ofrecerá la opción de contenidos encriptados en su «‘app»‘ Messenger, con lo que los mensajes solo podrán ser leídos en los dispositivos donde fueron enviados o recibidos. Además el usuario podrá decidir por cuánto tiempo el mensaje permanecerá visible, anunció la compañía.
«El primero de Cuba y el mundo. Habrá otros como este, pero aquí nació la idea y será escuela y ejemplo para los demás. La batalla de ideas no puede perderse, ni se perderá. La especie humana depende de ella».
La campaña que se lanzó en las redes sociales para apoyar a Lionel Messi tras la sentencia de 21 meses de cárcel por fraude fiscal registró opinión dividida en apoyo y críticas al delantero del FC Barcelona y capitán del equipo argentino.
En una colonia cañera del antiguo central azucarero «Santa Martha», en Santa Cruz del Sur, Orestes vivió parte de su niñez y adolescencia a la sombra de su padre Francisco, boyero analfabeto, quien cada madrugada entre mazos de caña que acomodaba en la carreta, soñaba despierto con que algún día sus hijos pudieran estudiar, y él era el penúltimo de nueve hermanos.