José Antonio Cepero Brito, patrimonio de nuestra radio y televisión
Tengo el honor de conocerlo personalmente en los primeros años de la década de los 70 y a partir de ese momento, me corresponde el honor de trabajar a su lado en algunas oportunidades, entre ellas en la animación del Concurso Adolfo Guzmán de 1979. Se forja una amistad muy bonita, que incluye a su esposa María, hasta el día de su desaparición física, victima de un cáncer fatal, a principios de la década de los 90.


¿Cómo sentí su desaparición física? A veces cuando camino por los pasillos de Radiocentro, me parece que la voy a ver ágil sonriente, optimista, con el saludo cariñoso a flor de labios.
Es abogada de profesión, pero artista de nacimiento. En ella algo nos llama la atención y es que defiende con orgullo su condición de habanera. a pesar de que Hilda Saavedra tiene un año cuando sus padres se trasladan desde Cárdenas para la capital del país. De su niñez guarda hermosos recuerdos.
Tenía sólo seis años cuando sintió el llamado al mundo del sonido. Ahí, en Ciego de Ávila, su tierra natal, comenzó a gestarse el locutor, periodista, director y realizador de programas excepcional. El hombre-radio, Orlando Castellanos.