Cápsulas de veneno de Radio Martí
Como se conoce, esta vergüenza de la radiodifusión, desde que fue fundada y hasta nuestros días, integra el tren de la infamia, la mentira, la tergiversación, las verdades a medias, y hasta las groserías más ofensivas; y lo más curioso: con total y absoluta impunidad ante sus amos imperiales que, por supuesto, la engendraron. ¿Dónde radica? En Miami, ciudad que ostenta el triste papel de ser sede de mafias, terroristas, torturadores y toda laya de delincuentes a sueldo, con excepción, por supuesto, de personas honestas que viven en esa urbe. Obviamente, hasta aquí no he mencionado nada nuevo para una gran parte del mundo, pero quizá, eso sí, para los más jóvenes será de utilidad conocer una pequeña muestra de sus mensajes venenosos. Vea atentamente.


A los jóvenes realizadores estará dedicada la Convención Internacional de Radio y Televisión Cuba 2014, que tendrá lugar, en octubre próximo, con el propósito de intercambiar entre profesionales cubanos y del mundo sobre el mejoramiento de los medios audiovisuales.
Estas líneas son de esas que uno jamás quisiera escribir, pero las sabe imprescindibles, únicas, conclusivas… y entonces trata de hacerlas lo más hermosas posible, como para que ni la tristeza y el dolor que las inspiran puedan mellarlas.
Desde hace 53 años, Radio Habana Cuba recorre el mundo trasmitiendo la obra de la Revolución Cubana con un colectivo de artistas, periodistas, locutores, directores de programas y realizadores de sonido, que llevan a los más intrincados rincones del orbe, en ocho idiomas, la programación informativa, cultural, científica y deportiva de la mayor de las Antillas.
Siempre es difícil escribir acerca de alguien para quien el periodismo y en especial la radio constituyen la esencia de su vida. Reflejar, en pocas palabras, la pasión insaciable por esta profesión de un colega y maestro, es un reto al que hoy me voy a enfrentar y del que los quiero hacer partícipes.