Bueno para radialistas

Hace poco escribí y publiqué aquí en el Portal de la Radio Cubana un trabajo titulado “Aprendices de Todo” . En el mismo me referí a lo prioritaria que resulta la superación autodidacta para todos los que hacemos radio, desde el personal técnico-artístico, lo mismo que asesores, periodistas, locutores y directores de programas porque, a fin de cuentas, los programas son un producto colectivo, – fruto de individualidades – sumatoria de talentos y voluntades que mancomunadamente ofrecen un producto común y armónico.

Con el propósito de ser consecuente con lo planteado aquella vez, me doy a la tarea de – cada vez que haya ocasión – sugerir buenas lecturas que coadyuven al ideal de superación. Eso justifica y legitima la aparición de este trabajo “Bueno para Radialistas”. Ahora les comento de un libro que, sin hablar de radio, es una fuente importantísima para todos nosotros. Hace poco más de un mes pasé por la librería y, apenas hojearlo y ojearlo – me percaté de lo útil que me sería; por eso quisiera invitarles a que también lo lean.

Radio y Comunidad: Antología, la radio y su experiencia de participación popular

Club de AntologíaMuchos programas nacen y mueren sin haber sentido el favor del público oyente.  Antología, es un programa musical que aunque nació en una fría oficina de Radio Guamá, en Pinar del Río, Cuba, el mismo  fue tomado con mucho calor por su equipo realizador, la primera virtud del espacio fue la capacidad de su director de escuchar y darle participación a otros realizadores de sonidos, musicalizadores, asesores y locutores, de todas estas  ideas surgió el diseño de Antología, un espacio que apareció por vez primera  en  el verano del 2004 con cierta presión.  Pero a pesar de todo logró una relación pocas veces alcanzada entre estética y  contenido, cuestión esta que la hizo ganar audiencia, audiencia que hasta este momento era pasiva y aburrida.

Che y la radio como estrategia revolucionaria

Ché creador de la radio guerrilleraEl 14 de junio de 1928 nació Ernesto Guevara de la Serna en la ciudad de Rosario, Argentina. Con el paso de los años aquel joven recién graduado de la carrera de Medicina se convirtió en uno de los revolucionarios más destacados del Tercer Mundo. Su ejemplo irradia en toda América Latina y se extiende a otros continentes, en particular África y Asia, hacia cuyos pueblos manifestó su solidaridad militante. Si importante fue su conducción como aguerrido soldado en la primera fila de combate, también lo fue su indiscutible condición de estratega revolucionario.

Cuba: Mirar para el lado

La solidaridad con Cuba emana de muchas naciones latinoamericanasHace unos años participé de la Primera Brigada Internacional de Solidaridad con Cuba 1º de Mayo, que paradójicamente también fue la última que vio a Fidel como jefe de Estado.

Como la mayoría de los Chilenos fui allá cargado de prejuicios, y de expectativas. Cuba representa muchas cosas a nivel mundial, para algunos es una de las más terribles Dictaduras, y para otros el paraíso socialista. Sin embargo Cuba no es ni lo uno ni lo otro. Cuba es, como lo escuché de muchos allá, «un país que hace lo mejor que puede» cosa que a veces olvidamos.

Las “pacíficas” delegaciones del CID en Cuba y sus jefes terroristas en Miami

Las delegaciones del CID y  su papel sobredimensionado  dentro de la contrarrevolución interna.De manera abrupta y sospechosa, motivados unos por la búsqueda de un cuestionado protagonismo, tan propio de las vulgares vedettes de sórdidos espectáculos; movidos otros por la sed de dinero fácil proveniente del gobierno norteamericano y de supuestas fundaciones europeas para financiar a la traición; y, por último, esperanzados de encontrar una vía segura para  lograr un “futuro próspero” en EE UU o en alguna capital de la veleidosa Europa, un centenar de aprovechadores de toda laya y oscuro pasado, se han coligado bajo la sombra del grupúsculo terrorista Partido Cuba Independiente y Democrática (CID), para venderse ante el mundo como supuestos luchadores por la libertad, creando insignificantes células en Ciudad de la Habana, Pinar del Río, Camagüey y en Palma Soriano.