Hiroshima y Nagasaki: a 65 años de un holocausto

Aquel 6 agosto de 1945, los pobladores de Hiroshima, al suroeste de la isla nipona de Honshu, apenas despertaban. Muchos iban a sus puestos de trabajo; los niños a los colegios. Todo parecía y era – hasta un momento – normal. Sus habitantes vivían la habitual cotidianidad. Pero… repentinamente, sin que nadie lo presintiera, transcurridos alrededor de 15 minutos después de las 8 de la mañana sintieron una fuerte detonación en el centro urbano; desde entonces todo cambió para siempre.

Multimedia: Una guerra nuclear acecha al planeta cuando el mundo recuerda el lanzamiento de la primera bomba atómica

La doctrina de la falacia

Los Estados Unidos de la Mentira. Ese debía ser el nombre más exacto para un imperio que ha convertido el engaño y la manipulación en parte de su razón de ser. De ahí que no exagere Fidel Castro cuando afirmó en días recientes que la Casa Blanca nunca ha jugado limpio.

No es cosa del presente. Es asunto histórico. Los primeros sajones llegados a América del Norte se proclamaron «enviados de Dios», el gran embuste que justificaría el aniquilamiento de la población autóctona, la expansión violenta hacia el oeste hasta crear una nación de «costa a costa», el laceramiento por las armas de casi la mitad del suelo mexicano original, y los «negocios» con España, Francia y Rusia para adquirir la Florida, Luisiana y Alaska.

Respuestas programadas

En su reciente diálogo con los embajadores cubanos, Fidel Castro deslizó un concepto clave para entender su apreciación de la coyuntura mundial contemporánea que, según su punto de vista, tiene potencial para desatar una guerra nuclear global. Se trata de lo que él llama: “Respuestas programadas”.

Estudiar las capacidades del armamento, los sistemas de fortificaciones, la eficacia con que ponen en disposición combativa sus fuerzas principales y movilizan las reservas, la competencia profesional de generales y oficiales y el estudio de la cohesión política y de las motivaciones ideológicas de los probables adversarios, constituyen la actividad principal de los estados mayores en tiempo de paz.

Buen momento de la Revolución Cubana

Si el pasado domingo fueron millones los cubanos que presenciaron por televisión u oyeron por radio los detalles del partido final de la Copa Mundial de Fútbol, en Sudáfrica, y celebraron el triunfo de España, 24 horas después fue el Comandante Fidel Castro quien convocó a una audiencia mayor por su presentación en la Mesa Redonda Informativa Especial para valorar los peligrosos acontecimientos que tienen lugar en el Oriente Medio.

Sereno, locuaz, profundo en sus análisis, el líder histórico de la Revolución Cubana retornó a las pantallas de televisión cubana en medio de una coyuntura nacional e internacional en la cual Cuba vuelve a ser protagonista, después de soportar estoicamente una campaña mediática concertada que pretendió colocarla en el banquillo de los acusados en el tema de los derechos humanos.

Leo con el oído

Imeldo Álvarez GarcíaConversar con Imeldo Álvarez García  ha sido siempre para mí de un placer especial. Hombre profundamente estudioso del pensamiento martiano, escritor, editor excelente, es de esas personas que no dejan de asombrarte, en las largas conversaciones que a veces se tornan en voz baja, con anécdotas que involucran a personalidades de la cultura cubana,  a momentos especiales del diseño cultural que el país ha desarrollado en más de cincuenta años y que con sus virtudes y desaciertos nos ha dejado una estela de momentos y asuntos por estudiar y profundizar debidamente.

Justamente días atrás y con motivo de encontrarme junto a él  de Jurado Literario en un concurso anual, que involucra varios géneros, nos reencontramos para la conversación aguda  y placentera que nos puso al día en temas difíciles  nacionales e internacionales. Fue cuando le insistí en hablar sobre la Radio Cubana. Y el tema entonces cobró verdadera vida en sus confesiones que ahora, y para gusto de nuestros lectores, les ofrezco.