Una explosión, un objetivo
Como se conoce, nuestros heroicos mambises derrotaron a las fuerzas militares de España en una guerra cruenta enfrentándose a un ejército muchas veces superior en número y armamento. Era la demostración del espíritu de rebeldía de los cubanos empeñados, desde siempre, en no soportar amos, ni tutelaje y mucho menos ser mendigos de ningún poder foráneo.


El bloqueo que sufre Cuba por parte de Estados Unidos es, sin duda, el mayor y más prolongado contra pueblo alguno. Unas veces se ha calificado como brutal, otras criminal, pero cuando se analiza en toda su magnitud y graves consecuencias hay que llegar a la conclusión de que es un verdadero GENOCIDIO.
Notable impacto tuvo en Cuba la decisión del Presidente palestino, Mahmud Abaás, de cortar todo tipo de relaciones con Estados Unidos e Israel, después de la reciente presentación por Donald Trump del llamado “Acuerdo del Siglo”, que entre otras cosas establece que Jerusalén sea la capital de Israel.
Hace 58 años que salimos de ese paquete. Fuimos expulsados, sí, pero con la frente en alto. En aquel momento no era nuestra intención, en definitiva aquello pudiera haber sido otro foro para alzar la voz como latinoamericanos, pero ¡qué va!
Cuando se analiza el curso de los acontecimientos en el mundo se hace evidente el objetivo mayor del imperio y sus acólitos. Todos los días inventan nuevos métodos y maneras para agredir a aquello que, directa o indirectamente, represente paz, igualdad, fraternidad y lucha por un mundo más justo.