Urge una vacuna para otro virus
Otro virus recorre el mundo hace ya muchos años, es muy maligno porque se enquista con saña en los pueblos; y, por su enorme poder destructor impide el desarrollo de las grandes comunidades de seres humanos; y no solo eso, sino también que aumenta su agresividad contra cualquier eslabón que intente o logre erradicar el mal que padece.


A ese hombre excepcional, Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo, los cubanos le rendimos, orgullosos, el homenaje perpetuo que merece quien fue capaz de ser iniciador de nuestras gloriosas gestas por la independencia de la patria allá por el 10 de Octubre de 1868, dando a conocer el Manifiesto de La Demajagua, anunciando al país y el mundo las causas por las que declaraba la guerra a España.
Para muchos la simple pregunta del título puede parecer absurda, otros pensarán que es una tontería, y no dudo que algunos la consideran, sencillamente, un chiste de mal gusto.
Estos tiempos en que pensamos y hacemos la Cuba que queremos, al estilo de Fidel y de todos nuestros próceres, se hace insoslayable mencionar un acontecimiento cuya trascendencia llega hasta el día de hoy.
Sí es un crimen, porque atenta contra la dignidad del ser humano; y lo es, además, porque no existe ni un solo argumento válido que lo justifique. Ninguna persona que cuente con decoro puede aceptar que se discrimine a alguien solo por el color de su piel. Digo más, la práctica del racismo, aún en nuestros días, debía interpretarse como delito de lesa humanidad.