Palabras desde Roma
Lo primero que me dice es que en Italia hay sol y se empieza a sentir la primavera. Es un mensaje inequívoco de la naturaleza. Bernardino Pompili es una persona de ley. Nació de una familia campesina, y con esfuerzos, con sed de conocimientos, se convirtió en un humanista, un conocedor de la cultura clásica y universal.


Estos días que atribulan al mundo con guerras, pandemias e incertidumbres nos hacen voltear la mirada hacia la figura materna, esa que todo lo cura y consuela con su ternura. Todos y cada uno, en estos tantos y difíciles días, pronuncia implorante el nombre del ser que nos dio la vida.
La respuesta, al menos por el momento, no la tiene nadie y tampoco es cosa de brujos adivinadores. Es tanta la maldad imperial y de sus secuaces que la gente digna de este mundo siente dolor, indignación y hasta impotencia ante tanta afrenta y atropello a la dignidad humana.
Estos días de aislamiento físico son útiles para reflexionar. El tedio que impone permanecer en casa, lo interrumpo cuando, gracias a las nuevas tecnologías, recorro el mundo.
Ya desde antes del triunfo de la Revolución cubana la subversión de Estados Unidos contra la Isla rebelde empezaba a tomar cuerpo; en un principio diversas organizaciones, e incluso emisoras como Radio Swan, hablaban sobre “los delincuentes de la Sierra Maestra” o “los forajidos”, e incluso, “bandidos que atacaban a campesinos”.