Bolivia: La lucha continúa
Fue inaudito para esta época, pero amargamente cierto. El Presidente legítimo reelecto del Estado Plurinacional de Bolivia fue derrocado por un golpe de Estado. Todo aconteció de la manera más burda y ruin, como un “remake” de lo que abundó en América Latina durante toda la primera mitad del siglo XX.


El líder aymara Túpac Katari formó un ejército de alrededor de cuarenta mil hombres para enfrentarse a las fuerzas colonialistas de España y llegó a cercar la ciudad de La Paz en 1781. En noviembre de ese mismo año, traicionado por algunos de sus seguidores, fue capturado por los españoles.
Ya desde hace mucho tiempo, cuando se habla de divisiones entre naciones, se califican como países desarrollados, en desarrollo y pobres. A partir de tales denominaciones me parece conveniente invitar a considerar algunas apreciaciones, que pueden o no coincidir con su opinión, pero que, al menos, sirvan para la reflexión.
Este 7 de noviembre es un día histórico. Por vigesimoctava vez consecutiva la comunidad mundial se puso del lado de la razón, la verdad, la justicia y el derecho para votar a favor del proyecto de resolución: Necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba, presentado por nuestro país ante la Organización de Naciones Unidas.
Hay una verdad incuestionable: Los movimientos, gobiernos, instituciones y cualquier corriente de pensamiento que niegue el derecho supremo de los pueblos a vivir decorosamente, siempre e inexorablemente, fenecerá más tarde o más temprano ante los ojos de los pueblos que luchan por sus derechos inalienables.