Panamá: Una causa “justa” tristemente célebre
Es como una carrera desenfrenada y cruel que viene desde allá por 1776, cuando el enemigo de los pueblos se iniciaba en el triste papel de codicia y posesión, importándole únicamente aumentar su dominio a escala planetaria sobre las espaldas de los pueblos.


Los cubanos iniciamos las primeras horas del año 2020. Hemos dejado atrás el 2019, un año que como no pocos tuvimos que enfrentar dificultades. En primer lugar las debidas al clima.
Cierra otro año de logros, rebeldía y acciones contra Cuba para que claudiquemos, pero también de resistencia ante el imperio colosal que pretende destruir la gran obra de la Revolución.
Resulta totalmente imposible saber hasta dónde pueden llegar los enemigos de esta humanidad en su afán por destruir todo lo que signifique paz y bienestar.
En el ya distante siglo XIX, el pedagogo y filósofo cubano José de la Luz y Caballero expresó que “enseñar puede cualquiera, educar solo quien sea un evangelio vivo”.