Eduardo Saborit nuestro juglar de la música criolla
Eduardo Saborit es el creador de una música criollísima, que llega a lo más profundo del corazón para traer optimismo y tañer las fibras de la juventud del año 1961, la cual se lanza por llanos y montañas, con el propósito de llevar con las letras, la luz de la verdad. Verdad, que dibuja más tarde cuando expresa la crónica poética que según declara después el autor “una de sus mejores composiciones por la jornada que la inspiró”.


Con gran placer he leído un magnífico trabajo del periodista Reynaldo Cedeño Pineda, publicado en el periódico Juventud Rebelde. En él afirma, no exento de cierta nostalgia:»Y aunque uno nunca le haya estrechado la mano, mientras recoge testimonios y calibra emociones, empieza a parecerle un viejo amigo».