A grandes males, grandes remedios
Claro que sí, porque sería tonto aplicar curita de esparadrapo a una gran herida de bala, cuando lo que realmente se necesitaría es una profunda y compleja intervención quirúrgica para eliminar la posibilidad de la muerte; intervención, naturalmente, que necesariamente pasará por peligros y sufrimientos pero imprescindibles para lograr que el paciente vuelva a la vida.


Este 19 de junio se cumplieron 155 años que los afroamericanos esclavos de la ciudad texana de Galveston fueron informados que eran libres. Desde entonces la fecha devino celebración en los Estados Unidos de Norteamérica. Conocida popularmente en ese país como Juneteenth, es la fiesta anual que conmemora desde el siglo XIX el fin de la esclavitud en los Estados Unidos.
En cierta ocasión nuestro Martí pronunciaba uno de sus electrizantes discursos dirigido a un gran grupo de intelectuales, entre los que se encontraba también, por alguna razón, un hombre sencillo que nada tenía que ver con la elevada cultura que predominaba en aquella estancia.
Antonio Maceo y Grajales, relevante luchador por la independencia de Cuba, en el siglo XIX, y Ernesto Che Guevara por su participación en la lucha contra la dictadura militar reaccionaria existente en nuestro país en los años de la década del cincuenta en la anterior centuria y por su labor como dirigente de la Revolución a partir de enero de 1959 y durante varios años, se encuentran entrelazados en la historia de Cuba.
En Estados Unidos ser negro es como un delito perenne que hay que destruir; y es así desde que surgieron al mundo y hasta nuestros días. Es la misma nación donde fueron asesinados por supremacistas blancos dos honestos líderes defensores de los derechos de los negros, Martin Luther King y Malcon X.